La carrocería cuenta con aluminio en las puertas, el capó, las aletas delanteras y el portón trasero. Por si fuera poco, el armazón interior de éste se ha rematado en magnesio, un material todavía menos denso que el aluminio, también empleado en la fabricación del volante.
El recorte de peso en el habitáculo se ha conseguido empleando aluminio en el armazón de los asientos, utilizando cristales más finos y eliminando de su equipamiento elementos como los elevalunas eléctricos, el cierre centralizado o el aire acondicionado, que no están disponibles ni en opción en el Lupo 3L. Hasta la rueda de repuesto se ha sustituido por un kit de reparación (bote de líquido sellante y un compresor de aire eléctrico).
La
distribución de peso por materiales es la siguiente:
- 417 kg de acero (50,5 %)
- 136 kg de aluminio (16,4 % incluidos 3,7 kgs de magnesio)
- 116 kg de plástico (14 %)
- 47 kg de combustible, aceite y lubricantes (5,7 %)
- 37 kg de componentes eléctricos (4,5 %)
- 23 kg de cristal (2,8 %)
- 54 kg en pintura, gomas, material aislante y elementos de equipamiento (6,1
%)