La evolución extrema del TDi
 A
final del primer trimestre de 2001 Volkswagen empieza a vender en
España el Golf con motor Diesel TDi de cuatro cilindros, 1,9 litros
de cilindrada y nada menos que 150 CV de potencia máxima
y 310 Nm de par máximo. No hay ningún otro motor comparable
Diesel o gasolina que dé tanta fuerza con relación a
su cilindrada. Este motor se montará en otros modelos del Grupo
Volkswagen, como el Bora o a final de este año Seat
León y Toledo.
Este motor se deriva del 1,9 l de 116 CV que ya lleva el Golf,
pero con modificaciones en la electrónica y la alimentación para
que alcance unas cifras de potencia y par máximo tan altos, y en
la estructura para soportar ese aumento. Cambian el turbocompresor
y el intercooler (los dos más grandes), hay modificaciones en los
conductos de admisión y la relación
de compresión es más alta. El sistema de alimentación tiene
bomba-inyector para
cada cilindro; Volkswagen todavía no ha sido capaz de combinar este
sistema con la culata de cuatro válvulas por cilindro, por lo que
queda con dos.
El
resultado es sorprendente: 150 CV a 4.000 rpm y 310 Nm a 1.900.
Por potencia y par
máximo en términos absolutos, este TDi supera a todos los motores
Diesel de cuatro cilindros que hay en el mercado (BMW de 136 CV,
Peugeot HDi 2,2 de 133 o el futuro Renault del Laguna con 2,2 l
y 135 CV). La potencia y el par máximo con relación a su cilindrada
es aún más impresionante. La presión
media efectiva (la magnitud que relaciona fuerza y cilindrada)
de este motor alcanza 2.120 kPa, más de lo que tiene un Aston Martin
DB7 (un motor de gasolina sobrealimentado de 3,2 l y 340 CV) o un
BMW 740d, con el V8 Diesel de 3,9 y 245 CV. El motor de un Mitsubishi
Evo, eso sí, da más par máximo con casi la
misma cilindrada. Ante tal cantidad de fuerza para un motor de cuatro
cilindros y sólo 1,9 l de cilindrada, es difícil no pensar si este
motor tendrá la misma fiabilidad que un Diesel «normal».
Es
igualmente sorprendente de este motor que su consumo homologado
es prácticamente el mismo que el de un TDi de 116 CV: 7,1 contra
6,9 l/ 100 km. Las prestaciones, como cabe esperar son muy buenas,
atendiendo a las cifras que da Volkswagen. Como pesa más,
en aceleración es ligeramente más lento que el 1.8 T de 150 CV con
caja cinco marchas. En velocidad máxima es igual, porque la resistencia
aerodinámica no varía con relación a éste. La capacidad de recuperación
del TDi a igualdad de marcha es mucho mejor, e incluso algo mejor
si se comparan las cifras del gasolina en cuarta con las del Diesel
en quinta (la penúltima marcha en ambos casos). Como ocurre en la
mayoría de los Diesel, este motor no cumple la norma Euro 4 de emisiones.
De momento sólo se monta este motor con una caja manual de seis
velocidades, la misma que lleva el Golf V6 (204 CV pero sólo 270
Nm como máximo). Al menos en Alemania y en otros mercados europeos,
el TDi 150 podrá ser tracción delantera o total. Exteriormente lo
distingue principalmente el letrero «TDi» donde ya todas
las letras son rojas.
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