Cambios en los
motores, en el aspecto y más equipamiento
A pesar de los nuevos revestimientos y guarnecidos,
el Yaris no me ha dado la impresión de tener un acabado a
la altura de modelos como un Renault Clio o Volkswagen Polo. Todos
los plásticos utilizados en el salpicadero y revestimientos
de las puertas son duros, si bien están ahora pintados y
tienen un tacto más suave. Por otro lado, me ha parecido
que el remate de algunas de las piezas de plástico era mejorable
en las unidades que he conducido, aunque el ajuste me parece correcto
en general.
El puesto de conducción es suficientemente
cómodo, pero le sigue faltando un volante regulable en profundidad
(sólo se regula en altura). La sensación que da es
de que el volante queda un poco alejado, ligeramente bajo respecto
al asiento y algo más inclinado de lo deseable. Los asientos
delanteros ofrecen una sujección lateral escasa y tienen
un mullido algo más blando de lo normal. El asiento de corte
deportivo de la versión T-Sport es mucho más cómodo
y ofrece una sujección lateral correcta para rodar rápido
por zonas con curvas.
No
encuentro la utilidad de situar la instrumentación en el
centro del salpicadero. Se ve correctamente, pero creo que se vería
todavía más fácilmente si estuviera detrás
del volante. Tiene la información justa y se echa en falta
un termómetro de agua. En la versión T-Sport se agradecen
los instrumentos analógicos que lleva, pero sigue siendo
igual de escasa en información.
El Yaris parece un coche suficientemente amplio en
las plazas delanteras y tiene numerosos huecos y guanteras donde
alojar todo tipo de elementos. Teniendo en cuenta su tamaño
(3,64 m de longitud) se puede considerar que su espacio interior
está bien aprovechado, pero sigue siendo un coche pequeño
en términos absolutos. En las plazas traseras hay espacio
para acomodar correctamente a dos adultos de talla media (hasta
1,75 m de altura), pero las personas más altas acusarán
falta de amplitud para las piernas y altura al techo. La anchura
interior es muy discreta.
Me ha llamado la atención que el Yaris T-Sport
3p ofrezca más espacio para las piernas que el resto de los
Yaris con carrocería de tres puertas (comparar en la tabla
de mediciones). En todos los Yaris se puede desplazar el asiento
trasero longitudinalmente (14 cm), algo que resulta muy útil
y práctico para variar el espacio disponible en las plazas
traseras y en el maletero según las necesidades puntuales.
Con
el asiento posterior en su posición normal (más retrasada)
el maletero es muy pequeño (205 litros) y poco aprovechable.
Bajo el piso hay una rueda de repuesto de emergencia con menor anchura.
El respaldo trasero es abatible por partes desiguales (60/40). También
se puede abatir la banqueta (en una pieza), aunque la facilidad
para abatirla es mejorable (resulta pesada).
La gama Yaris tiene cuatro niveles de equipamiento.
El básico se denomina «T2» y lleva de serie ABS,
doble airbag frontal, cierre centralizado con mando a distancia,
ordenador de viaje y radiocasete con dos altavoces, entre otras
cosas. Las versiones «T3» se diferencian porque, además,
llevan llantas de aleación con neumáticos 175/65 R14,
radio CD con 4 altavoces y el denominado «pack silver»,
con tiradores de las puertas metalizados, mandos de climatización
en color plata e inserciones cromadas en el pomo del cambio, pulsador
del freno de mano y el aro de alojamiento de la palanca de cambios.
El equipamiento de serie de las versiones con acabado
«Sol» lleva también cambio automático
de cuatro marchas, aire acondicionado, volante y pomo del cambio
en cuero, retrovisores exteriores eléctricos, airbags laterales
delanteros y faros antiniebla. Las versiones «T-Sport»,
rematan su dotación con un control de estabilidad (VSC) y
tracción (TRC), llantas de aleación de 15" con
neumáticos 185/55 R15 81V, además de asientos de tipo
deportivo y detalles diferenciadores en el diseño de la carrocería.
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