Amplio, funcional y costoso
La estabilidad del Yaris es buena en todo tipo de
carreteras. En las lentas es ágil y no demasiado brusco,
aunque hay coches de este tamaño que son más fáciles
de conducir. Éste que hemos conducido no tiene la inestabilidad
en frenada de los Yaris que se vendieron inicialmente. Aún
así, me parece que el antibloqueo de frenos es muy recomendable,
porque hay circunstancias en las que puede sobrevirar en frenada
si no tiene ABS.
Por estabilidad, en carretera rápida va mejor que algunos
coches pequeños, aunque no tan bien como un Punto o un Clio.
Lo que le falta es más capacidad para mantener la trayectoria,
independientemente del estado del suelo. Las ruedas que lleva de
serie me parecen apropiadas.
El
principal inconveniente en carretera rápida es que los desarrollos
de transmisión son muy largos. Su motor de 68 CV tiene un
rendimiento muy bueno, pero es pequeño (998 cm³). Como
la caja de cambios no aumenta mucho la fuerza que hace el motor,
hay que reducir marchas en ocasiones en las que con otros coches
de potencia semejante no sería necesario. En qué medida
ocurre eso se puede ver en las mediciones de recuperación.
La capacidad de aceleración, que depende menos de los desarrollos
y más de factores como la potencia y el peso, es la normal
para un utilitario de 68 CV: suficiente casi siempre y un poco escasa
en ciertos casos (incorporaciones o adelantamientos).
El
consumo que hemos obtenido durante la prueba ha sido bajo en términos
absolutos, pero no tanto como me imaginaba a la vista del consumo
homologado. Por ejemplo, con el Corsa
1.2 de 75 CV obtuve consumos más bajos. En uso mixto
por carretera y ciudad, no siempre vacío, ha gastado algo
más de 8 l/100 km. En carretera, con una velocidad de crucero
alta para las posibilidades del coche y una media real de 140 km/h,
el consumo ha sido 8,6. A una media aún más alta (150
km/h), que exigía aceleración a fondo en muchos casos,
ha gastado 9,2. El consumo máximo, por carretera de montaña
a tope, ha sido 11,9 l/100 km; no pensaba que pudiera llegar a tanto.
En ciudad se mueve bien porque la dirección es rápida
y el coche maniobra ágilmente. El único inconveniente
es la visibilidad en tres cuartos trasero, algo escasa.
Aunque la suspensión no es suave, es un coche cómodo
y tiene poco balanceo
en curva. Si no es aún más cómodo, se debe
al ruido del motor que se oye en el interior, algo más alto
de lo normal.
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