Satisfactorio como cinco plazas, inadecuado como siete
Es un coche que debe comprarse como cinco plazas. No hay que pensar
en los dos pequeños asientos de la parte trasera como una
solución para transportar a dos personas de forma habitual,
sino como una solución de emergencia (casi extrema). Lo peor
de estos asientos es el escaso espacio que queda para las piernas
y que la banqueta está tan cerca del suelo que obliga a llevar
las rodillas muy elevadas; una posición ciertamente incómoda.
Una solución es adelantar la fila de asientos intermedia,
con lo que se gana algo de espacio detrás, pero tampoco soluciona
mucho el problema. La segunda fila de asientos tiene 140 mm de recorrido
longitudinal y los respaldos se pueden inclinar 30 grados.
El rango de edad para los ocupantes de estas plazas no es amplio.
Algunas sillas infantiles no caben, sobre todo si obligan al niño
al llevar las piernas estiradas (golpearían con el respaldo
de las segunda fila de asientos) y algunos capazos que se colocan
en sentido contrario a la marcha del coche son muy voluminosos.
Quizá (no lo he visto) estos asientos sean adecuados para
aquellos grupos de edad que sólo necesiten un cojín
elevador (algo que viene muy bien cuando la banqueta está
tan cerca del suelo).
Por espacio, es menos indicado para llevar pasajeros en la tercera fila de asientos que un Touran y que un Zafira; aunque las diferencias
entre los mejores y los peores son pequeñas. Todas las plazas
tienen un cinturón de seguridad de tres puntos de anclaje.
En
la segunda fila de asientos hay la misma anchura entre hombros que
en un Touran (142 cm), que es un dato claramente por encima de la
media y por ello más recomendable que otros para cinco ocupantes.
El espacio para las piernas con el asiento en la posición
más retrasada es más que de sobra para viajar cómodo
pero no llega a lo que tiene otros de cinco plazas como un C-Max
o un Scénic (no Grand Scénic). Incluso hay otros monovolúmenes
más pequeños con mucho más espacio, como un
Opel Meriva o un Mercedes Clase A Largo.
El Corolla no es un monovolumen con mucha capacidad de maletero
(tabla
comparativa). Para quien no necesite el máximo volumen
de carga y sí una superficie de carga plana creo que puede
ser una alternativa muy a tener en cuenta. Los asientos de la segunda
y tercera fila son muy fáciles y ligeros de abatir, se hace
con un solo movimiento (los de la segunda fila tirando de una cuerda
y los de la última fila tirando de una palanca). Toyota lo
denomina Easy Flat-7. En otros monovolúmenes para conseguir
una superficie de carga más o menos plana hay que quitar
los asientos, que habitualmente son pesados y difíciles de
transportar.
Cuando los cinco asientos de la segunda y tercera fila están
abatidos queda una superficie de carga completamente plana de 170
cm de longitud; la anchura mínima (limitada por los pasos
de rueda a la altura de la tercera fila de asientos) queda en 107
centímetros.
Ninguno de los plásticos que tiene en el interior están
almohadillados ni laminados con goma o pintura, pero creo que a
pesar de ello dan buena impresión por aspecto y tacto. Sí
hay superficies blandas en el fondo de algunos huecos portaobjetos
y guanteras.
Lo que no me ha gustado es que hay muchas uniones irregulares entre
las piezas que componen el salpicadero; no dan la impresión
de estar mal cortadas, pero no se ha conseguido una unión
fina entre ellas. Probablemente es una carencia derivada del proceso
de ensamblaje en fábrica. Sin embargo, no se escucha ningún
ruido extraño rodando por carreteras muy rotas.
Tiene detalles buenos, como asideros con muelles de silicona (que
ralentizan su movimiento), una tela muy agradable al tacto que recubre
los montantes, techo y parasoles.
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