Precios, equipamiento y fichas técnicas Otras secciones Informaciones, pruebas e imágenes

 

Prueba: Renault Mégane 5p 1.9 dCi
(29-10-02)

Ford Focus TDCi 100 CV
(30-08-02)

Opel Astra 2.2 DTi
(14-08-02)

SEAT León 1.9 TDi 150 CV 4
(07-05-02)

Prueba: Toyota Corolla 5p D4-D 110 CV
(03-05-02)

Hyundai Accent 1.5 CRDi
(14-03-02)

Prueba:
Fiat Stilo 3p 1.9 JTD Dynamic

(28-01-02)

Prueba:
Peugeot 307 3p XN 1.4 HDi 70 CV

(15-09-01)

Peugeot 307 2.0 HDi
(05-09-01)

Honda Civic CTDi
(29-08-01)

Prueba: Alfa Romeo 147 5p 1.9 JTD
(17-08-01)

Prueba: Ford Focus TDCi 115 CV
(10-08-01)

Volkswagen Golf TDI 130 CV
(25-07-01)

Prueba: Peugeot 307 3p 2.0 HDi 90
(04-07-01)

Prueba: Citroën Xsara 2.0 HDi 110 CV
(22-06-01)

Prueba: Nissan Almera 2.2 Di
(05-06-01)

Prueba : Ford Focus 1.8 TDdi 4p
(02-05-01)

Prueba : Volkswagen Golf 3p GTI 1.9 TDI 150 CV
(18-04-01)

Prueba : Citroën Xsara 2.0 HDi Exclusive 5p
(19-02-01)

Prueba 50.000 km: SEAT León Stella TDi
(13-02-01)

Renault Mégane 1.9 dTi 80
(13-02-01)

Prueba: Renault Mégane 1.9 dCi Classic
(23-01-01)

 

 

Toyota Corolla 5p D4-D 110 CV Víctor M. Fernández
03-05-02
Primera página Imágenes Mediciones Precio, ficha y equipamiento

Mucho mejor que el anterior Corolla y en la línea de sus rivales

Bien en estabilidad, mejor en confort
Un buen motor
El puesto de conducción es cómodo pero mejorable
Interior amplio, maletero pequeño
Mejor en acabado que en equipamiento

Una de las principales mejoras del nuevo Corolla respecto al anterior modelo ha sido en estabilidad. El anterior era un coche sobrevirador, el nuevo va mucho más asentado y el eje trasero se agarra mejor, lo cual lo convierte también en un coche menos exigente para el conductor.

Tiene las suspensiones blandas y esto lo hace muy cómodo, aunque Toyota ha conseguido un buen compromiso entre estabilidad y confort. En general, transmite buenas sensaciones al volante y sus reacciones son muy progresivas y predecibles. Llevado hasta el límite se va ligeramente de morro: dicho subviraje le hace perder algo de eficacia y cierta precisión de guiado pero también lo convierte en un coche muy fácil de conducir.

Sobre carreteras con buen asfalto la carrocería no se mueve mucho y mantiene bien la trayectoria. En carreteras bacheadas, se pueden llegar a notar rebotes de la suspensión y un cierto balanceo. Creo que este aspecto no condiciona la estabilidad final del Corolla de forma criticable, pero sí resta cierta sensación de seguridad al conductor en determinadas situaciones.

He tenido ocasión de probarlo bien sobre mojado y me ha sorprendido la facilidad con la que se puede rodar en dichas circunstancias. En esas condiciones resulta enormemente progresivo (nuestra unidad de pruebas tenía neumáticos Michelin Energy XV1 195/60 VR 15 88).

El Corolla D4-D no puede llevar control de estabilidad (otros Corolla sí) y aunque el coche es muy fácil de conducir, creo que es una laguna en su nivel de seguridad activa frente a otros modelos similares que ya lo tienen o lo pueden tener (Alfa 147 JTD, Audi A3 TDI, Fiat Stilo JTD, Peugeot 307 HDi, Renault Mégane dCi, Seat León TDi o Volkswagen Golf TDi).

La dirección del Toyota Corolla D4-D tiene asistencia eléctrica y un tacto agradable. A pesar de sus 3,5 vueltas de volante entre topes, me ha parecido suficientemente directa.

También me ha gustado el tacto de los frenos, progresivo y fácil de dosificar. Además, aguantan correctamente el trato exigente. Por el contrario, las distancias de frenada, sin ser malas, no destacan (59 m de 120 km/h a 0). En general, la frenada es equilibrada y el coche frena perfectamente recto, pero en algunas ocasiones, frenando a fondo se produce un movimiento de la parte trasera que obliga a corregir la trayectoria con el volante (no se bloquean las ruedas traseras, simplemente se produce un balanceo del eje trasero). Con la ayuda del ABS (Bosch), dicha corrección no supone ningún problema, pero es incómoda. Es posible que el problema resida en el funcionamiento del repartidor electrónico de frenada (EBD).

En cuanto al confort de marcha, el Corolla D4-D está a un buen nivel. Las suspensiones filtran bien las irregularidades del terreno y hacen de este Toyota un coche cómodo, aunque tampoco más que otros modelos como el Citroën Xsara, Fiat Stilo, Nissan Almera, Peugeot 307, Seat León o Volkswagen Golf. El confort interior mejoraría algo más si los asientos tuvieran un mullido más duro y si el motor fuese un poco más silencioso, aunque tampoco resulta molesto.

 


Redacción (34) 91 724 05 70 | Publicidad (34) 91 513 04 95© Copyright 1999-2007 Ruedas de Prensa, S.L. | Aviso Legal | Mapa de km77