De los más
cómodos y seguros
El asiento queda un poco alto, incluso en su posición
más baja. Su forma es buena; incluso con tapicería
de cuero sujeta bien el cuerpo. Los dos delanteros tienen ajustes
eléctricos, pero sólo el del conductor lo tiene de
altura. La calidad de apoyo que da la banqueta y el respaldo de
los asientos me parece muy bueno.
Por espacio interior, el Avensis está en una posición
intermedia, salvo por anchura y altura en las plazas traseras. El
techo en la parte posterior de la carrocería desciende mucho
y las personas altas que se sienten atrás pueden rozar con
la cabeza. En este sentido ha mejorado mucho con respecto al antiguo
Avensis de cinco puertas (que sólo tenía 83 centímetros
de altura en las plazas traseras).
En
maletero está situado entre los mejores, sólo superado
por tal el Skoda Octavia (528 litros), para encontrar maleteros
más grandes hay que mirar berlinas mucho más grandes
y caras como el Mercedes Clase E (540 litros) o el Audi A6 (551
litros).
Es un maletero bien acondicionado para llevar cómodamente
cualquier tipo de carga. Así, tiene cuatro argollas plegables
y con acabado cromado, un pequeño cajón con tapa en
su parte izquierda y dos resistentes (o eso parece) ganchos en el
borde del portón (que son muy útiles para colgar bolsas
de la compra). Si estos ganchos se rompen pueden ser sustituidos
fácilmente.
Los asientos traseros se pueden abatir y plegar hasta que quedan
completamente enrasados con el plano del maletero, para lo cual
hay que retirar los reposacabezas del respaldo.
La calidad de realización nos parece muy buena para su precio.
En el interior se pueden distinguir varias clases de plástico,
tanto mejor cuanto más a la vista y al tacto queda. De mejor
a peor: el plástico de la zona superior del salpicadero,
el de las bandas laterales superiores las puertas, y el de la parte
baja del salpicadero y de las puertas.
La
guantera está tapizada en su parte inferior y hay algún
hueco porta objetos con fondo de goma como el que hay justo debajo
del freno de mano. No están iluminados ni los mandos de los
retrovisores eléctricos, ni el botón de apertura remota
del maletero.
El ordenador de viaje tiene una pantalla en el centro de la parte
superior del salpicadero. Esta pantalla puede mostrar dos de las
siguientes informaciones al mismo tiempo: el consumo instantáneo,
la velocidad media, la distancia recorrida desde que se repostó
por última vez y la autonomía.
Debajo de dicha pantalla hay seis botones (y una ruleta) cada uno
de ellos controla una única función; es decir, si
el conductor quiere ver el consumo medio (y no lo tiene seleccionado)
tiene que dar a un botón en concreto para visualizarlo en
la pantalla. Yo no me he acostumbrado a dar al botón pertinente
sin mirarlo; tenía que desviar la vista de la carretera y
buscar.
Lo
que siempre hacía era pasar las informaciones, una por una,
desde un cómodo botón dispuesto sobre el volante.
Las distancias se pueden visualizar en kilómetro o en millas;
los consumos en litros cada 100 km, kilómetros por litro,
y millas por galón. El indicador de consumo medio de combustible
se pone a cero únicamente cuando se reposta combustible.
El libro de instrucciones advierte que no se deben colocar objetos
pesados, afilados ni duros en la llave del encendido, pues en caso
de inflarse el cojín de aire para las rodillas, éste
puede proyectar dichos objetos hacia el conductor. También
dice que los airbags de cortina no se inflan en caso de vuelco,
sólo cuando hay un golpe lateral fuerte en la zona del habitáculo.
Toyota dice que tiene nueve airbags, aunque según el baremo
que utilizamos habitualmente son siete; lo que hace Toyota es contar
los de cortina para las plazas delanteras y traseras como cuatro
y no como dos.
Más
impresiones del interior
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