| Técnicamente original y funcionalmente normal
A diferencia del motor de inyección directa
de Mitsubishi, éste de Toyota prácticamente no
funciona con mezcla
pobre. Es decir, no aprovecha la inyección directa para gastar
menos. Ello se debe a que Toyota no usa en Europa el tipo de catalizador
que elimina el exceso de óxidos de nitrógeno que produce un motor
con ese tipo de mezcla. Ese catalizador (trampa de NOx) se deteriora
con el azufre de la gasolina europea. En consecuencia, el motor del
Avensis D4 tiene un rendimiento comparable al de cualquier otro motor
normal (pincha
aquí para ver más información sobre éste motor).
Sus prestaciones son buenas, aunque no sea de los
más rápidos entre las berlinas de esta potencia. Comparativamente,
es mejor en aceleración que en recuperación, es decir, responde
mejor si se apuran las marchas hasta un régimen alto. La velocidad
máxima está limitada a 213 km/h (5.800 rpm en 5ª), aunque el motor
pasa de sobra de ese régimen en cualquier otra marcha.
Es un motor muy suave de funcionamiento. En ciudad
es muy agradable, porque apenas vibra en parado o a velocidad y
régimen muy bajo. Para quien use el coche en ciudad con marchas
más bien largas y regímenes por debajo de 2.000 rpm (cuando es posible)
es muy recomendable. Al acelerar desde regímenes muy bajos, responde
sin vibraciones ni tirones.
Por
debajo de unas 4.000 rpm es también silencioso, pero el ruido del
motor cambia a partir de ese régimen. En fuertes aceleraciones o
cuando se sostiene un régimen en carretera superior a esas 4.000
vueltas, suena mucho.
No es un motor particularmente económico. En un recorrido
por autovía con frecuentes rampas y pendiente pero sin mucho tráfico,
con una velocidad de crucero en torno a 150 km/h y media real de
140 km/h, sin pasar nunca de 4.000 rpm en 5ª, ha gastado 9,9 l/100
km. Para bajar de esa cifra, o una velocidad más baja, o una carretera
más llana, pero en cualquier caso será difícil que baje de 8 l/100
km. En conducción rápida (media de 170 km/h en el mismo recorrido
que antes) ha gastado 15,9 l/100 km, que es mucho. Tiene un ordenador
de viaje que indica el consumo en km/l (no en l/100 km) y que marca
un poquillo más de lo que realmente consume el coche. El resto de
la instrumentación es muy precisa.
|