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Una buena idea, con algunos fallos
Hay tres versiones del Smart cdi: «pure»,
«pulse» y «passion», de menos a más
equipada. Hay una gran diferencia de precio entre ellos y la diferencia
de equipamiento es decorativa en muchos casos.
Las dos primeras tienen opcionalmente el complemento de cambio
automático (además del manual secuencial que lleva
de serie); la segunda tiene también de serie cambio automático.
El «pure» tiene llantas de chapa y los otros dos de
aleación, cada uno con un diseño distinto.
Externamente,
la carrocería tiene partes de chapa y partes de plástico
(las puertas o las aletas). En los dos menos equipados, la parte
de chapa es negra, en el «passion» es gris metalizada.
El «pure» tiene techo de cristal opcionalmente, los
otros dos lo tienen de serie. En todo caso se puede prescindir de
este techo sin cargo; al margen del atractivo que se le pueda encontrar,
tiene el inconveniente de que deja pasar más calor que el
techo opaco. Solo el «pulse» tiene faros antiniebla
de serie, los otros los tienen opcionales. Los intermitentes del
pure son amarillos, los otros son blancos.
Sólo el «passion» tiene aire acondicionado de
serie, en los otros es opcional, y muy necesario porque la superficie
acristalada es grande. Los dos más equipados pueden tener
opcionalmente calefacción en los asientos.
Una
faceta muy interesante en el equipamiento del Smart es que se pueden
añadir accesorios después de comprarlo. En la parte
inferior de la consola hay lugares previstos para alojar distintos
accesorios; el reloj, el cuentarrevoluciones e incluso el aire acondicionado
se pueden poner a posteriori.
Estas son algunas de las peculiaridades de este coche
que más me han llamado la atención: El pedal del freno
no se pisa, se empuja; no me parece cómodo.
Da la potencia máxima a 4.200 rpm, pero la
zona roja del cuentavueltas empieza a 4.000 rpm.
Según el manual, si el ABS
tiene un fallo, no se puede seguir conduciendo.
En la instrumentación hay una pantalla donde,
mediante flechas, se indica cuándo es conveniente aumentar
o reducir marchas, para llevar el motor en el régimen de
mejor rendimiento. Me parece una información interesante.
Es posible dejar la marcha atrás puesta con
el coche aparcado, pero no la primera.
Entre los consejos del manual, está levantar
el pie del acelerador al cambiar de marcha. El cambio de esa forma
es más suave.
Consejo para iniciar la marcha: «recorra 5
m en primera y acelere rápidamente, pisando el pedal tres
cuartos de su recorrido».
Casi siempre que el coche se detenga, es conveniente
parar el motor. A partir de diez segundos de estar parado ya está
ahorrando combustible, con relación a lo que gastaría
si estuviera en marcha.
Cuando las pilas del mando a distancia se están
agotando, los intermitentes parpadean nueve veces después
de cerrar el coche.
Interiormente el coche no está bien iluminado.
Hay zonas oscuras, lo que se puede comprobar fácilmente si
uno busca algo de noche o en un garaje.
La portezuela inferior del maletero aguanta hasta
100 kg, pero la carga máxima en el maletero son 50 kg.
No es cómodo abrir y cerrar el maletero. El
mando a distancia o un botón en el interior del coche abre
la luneta, después hay que usar dos tiradores, uno en cada
extremo de la portezuela inferior. La luneta no tiene tirador, lo
más normal es mancharse los dedos al tocarla.
El manual está bien escrito y tiene una información
muy valiosa. El «estilo» que se le ha dado para que
sea tan diferente como el coche es, cuando menos, discutible.
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