Recomendable por muchas razones
Éstas son las diferencias de equipamiento
entre las dos versiones del Superb que hay con este motor (Comfort
y Elegance). El equipamiento de serie de la versión más
asequible tiene casi todo lo normal en un coche de este tamaño
y precio, aunque le falta control de estabilidad (que es opcional).
Algunos elementos de equipamiento poco usuales son los asientos
traseros con calefacción (serie en Elegance) o lo que koda
llama «paquete para malas carreteras».
Hay cosas que no puede tener ni como opción: conexión
automática de luces, un sistema para desconectar los airbags
del pasajero (hay que llevarlo al concesionario para ello), apertura
y puesta en marcha sin llave, o airbags laterales traseros.
Si
hay alguna diferencia de acabado entre el Superb y el Passat, ninguno
en la redacción hemos sido capaces de verla. Los materiales
de recubrimiento tienen un aspecto mejor de lo normal. La parte
superior del salpicadero tiene tacto blando y en la inferior, junto
con la consola, hay un tratamiento superficial que otros fabricantes
no ponen. Hay varios elementos metálicos, como los tiradores
de las puertas o el borde de carga del maletero; el pomo de la palanca
tiene un aspecto cromado pero es de plástico.
Como ocurre normalmente, el plástico peor está en
el recubrimiento de la tapa del maletero. Un detalle que me ha parecido
curioso es que la parte de la cerradura unida a la tapa del maletero
(que es metálica y punzante) está recubierta de plástico,
para que no resulte agresiva. También es inusual que tenga
dos asideros para cerrarla (vale igual para diestros y zurdos).
No he encontrado ningún fallo de ajuste ni han aparecido
ruidos después de ir rápido por carreteras muy bacheadas.
Es más cómodo entrar y salir del Superb que de otros
coches cuando está oscuro. Entrar, porque bajo cada retrovisor
hay un proyector (imagen)
que ilumina muy bien el contorno del coche (salvo si los retrovisores
están plegados). Salir, porque los tiradores interiores de
las puertas están iluminados (no es algo nuevo, pero sí
poco frecuente). Hay dos luces de lectura en las plazas traseras,
de intensidad suficiente para los que leen y no excesiva para el
que conduce.
Lleva
las nuevas escobillas limpiaparabrisas de Bosch, que no tienen un
bastidor metálico para darles una presión uniforme,
sino una estructura flexible (imagen
y más información). Hay amortiguadores de silicona
para los asideros superiores de las puertas o la tapa de la guantera.
En la puerta trasera izquierda hay un espacio donde cabe un paraguas
plegable automático de gran tamaño; no es el mejor
paraguas del mundo, pero seguro que en algunas zonas viene muy bien
llevarlo. Se puede meter mojado en su espacio, porque hay un desagüe.
Creo que hubiera sido preferible ponerlo en la puerta derecha, que
es por donde se sale mejor (salvo en donde se circula por la izquierda).
El ordenador contabiliza dos tipos de recorrido: uno total, que
sólo pone los datos a cero si el conductor interviene para
hacerlo, y otro parcial, que se pone a cero cada vez que el coche
para más de dos horas.
Es muy recomendable leer el manual, que tiene información
útil para conocer y cuidar el coche. Indica, por ejemplo,
la conveniencia de encerar el coche dos veces al año; que
después de un uso intenso hay que mantenerlo al ralentí
aproximadamente dos minutos; cómo funciona el motor cuando
está frío («el motor
frío de un vehículo de categoría media consume
inmediatamente después del arranque 30 - 40 l/100 km de combustible»)
o que «para evitar ruidos de cambio
de marchas, espere un momento antes de introducir la marcha atrás».
En la edición española se les ha escapado algún
párrafo en alemán.
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