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Recomendable por muchas razones
Para cualquier conductor que no espere de una berlina
así un tacto «deportivo»,
y que no juzgue al coche por lo que ocurre en condiciones extremas
de estabilidad, este Superb es perfectamente recomendable.
Para quien quiera la máxima estabilidad (por si acaso) o
un coche que responda de manera inmediata a las acciones del conductor,
hay mejores alternativas. En el Superb, además, el control
de estabilidad no es equipo de serie.
La manera de desenvolverse del Superb es muy similar a la de otros
coches del Grupo Volkswagen con motor longitudinal. Entra bien en
la curva y mantiene la trayectoria perfectamente dentro de un margen
de aceleración lateral grande. Si esa aceleración
lateral es alta y, ya dentro de la curva, el conductor desacelera
o gira más el volante, el eventual sobreviraje
no es brusco.
Donde
se más nota que reacciona peor que otros coches es en giros
rápidos y alternativos, como al esquivar algo o al cambiar
de carril rápidamente. No tiene la agilidad del Ford Mondeo,
el Mazda6 o el Renault Laguna. En esas situaciones, el movimiento
de la carrocería afecta más a la trayectoria que en
coches como el C5 (que tampoco es ágil) o el Nissan Primera.
La amortiguación puede parecer dura en unas ocasiones y blanda
en otras. Es dura en los movimientos más rápidos de
la rueda, como al pasar sobre baches pequeños. En esas circunstancias
puede transmitir el golpe a los pasajeros más que otros coches.
Es blanda en movimientos más lentos, como al rebotar la suspensión
(en extensión), o cuando el coche tiende a despegarse del
suelo por efecto de un desnivel.
La versión que hemos conducido es «Comfort»,
que lleva de serie ruedas 205/55 16; la versión Elegance,
que no he conducido, lleva 225/45 17. No sé qué aportarán
las ruedas anchas, pero considero que las 205/55 16 son perfectamente
adecuadas para este coche, incluso en conducción rápida.
Nuestra unidad de pruebas tenía unos neumáticos Dunlop
SP Sport 2000E que me han parecido muy buenos desde el punto de
vista del agarre en seco. Por lo que puedo decir de memoria (sin
hacer comparaciones directas del mismo coche con distintos neumáticos,
que es la única manera de saberlo), me parece que estas ruedas
están al nivel de las Michelin Exalto.
Quitando esos posibles movimientos de la carrocería, el
Superb es un coche confortable. Esperaba algo más por su
batalla tan larga pero, pese a ello, se lo recomiendo a los conductores
que quieren que los pasajeros de las plazas traseras vayan cómodos.
No he medido la frenada. El tacto es bueno y la resistencia normal,
lo que quiere decir mucho más de lo necesario en la inmensa
mayoría de las condiciones. Es insuficiente para quien vaya
muy rápidos por carreteras con curvas lentas o pendientes
fuertes.
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