Una idea para
hacer atractivo un coche espacioso
El
Roomster es un ejercicio de estilo con el que Škoda pretende
hacer un automóvil muy espacioso y con cierto atractivo.
El nombre viene de «room» (aquí «espacio»)
y la terminación «ster», que se aplica a carrocerías
como «roadster».
Mide 4.055 mm de largo, 1.843 de ancho y 1.669 de alto. La anchura
y —sobre todo— la altura son grandes en comparación
con las de un monovolumen normal de su longitud. La batalla —2.710
mm— también es muy larga con relación a la longitud;
este es uno de los métodos con los que Škoda ha buscado
un gran espacio.
La carrocería tiene dos puertas delanteras batientes y sólo
una trasera, que está en el lado contrario al del conductor.
Es una puerta corredera que se abre hacia atrás y ocupa una
parte del techo, para ampliar el vano que deja cuando está
abierta. El portón está hecho de cristal y llega hasta
el paragolpes trasero.
Tiene
cinco plazas, con dos asientos independientes delante y una banqueta
detrás. Entre los asientos delanteros no hay una consola.
Los mandos, entre ellos sirve para manejar el cambio automático,
están en el salpicadero. Esta solución hace cómodo
pasar de un lado a otro del coche (por ejemplo, si no se puede
entrar por una de las puertas) o ir de las plazas delanteras a las
traseras. Los dos asientos delanteros se pueden poner en sentido
contrario al de la marcha.
La banqueta trasera tiene 750 mm de desplazamiento longitudinal,
que es mucho (lo normal son unos 150). Si se retrasa al máximo,
queda más espacio para las piernas que en berlinas mucho
mayores, según Škoda. Si se adelanta al máximo,
el maletero es comparable al de una furgoneta pequeña; además,
la banqueta trasera se puede abatir.
Según Škoda, la tecnología y ciertos elementos
de diseño del Roomster podrían aparecer en alguno
de sus futuros modelos. |