Una versión
muy interesante de un buen coche
En general, los materiales utilizados en el salpicadero
o para recubrir el interior está dentro de lo habitual en
coches de este tipo; la parte superior del salpicadero o de las
puertas, están recubiertas de un plástico acolchado;
las zonas que están más ocultas, como la mitad inferior
del salpicadero, están fabricadas en un plástico duro
pero de buen aspecto.
Mejor incluso que los materiales utilizados me parece el ajuste
y remate entre las distintas piezas que componen el interior.
Tiene algunos detalles menores que no son tan buenos como en otros
coches más caros. Por ejemplo, el movimiento de los asideros
no está ralentizado (al soltarlos repentinamente golpean
con el techo), la banda que recorre el salpicadero y las puertas
(equipamiento «Trend») imita peor de lo habitual el
aluminio (pero queda mejor que la «madera» de algunos
coches), la parte interior de la tapa de la guantera no está
tapizada y las agarraderas interiores de las puertas están
hechas de plástico duro y liso. Un Seat Toledo no es un coche
de más calidad que este Škoda pero, por ejemplo, estos tiradores
están recubiertos de un material que le da un tacto más
refinado.
También
le falta un amortiguador para facilitar la apertura del capó
(lleva una varilla) y se agradecería una carpeta mejor para
el manual de instrucciones.
Tiene algunos huecos con el fondo tapizado (como el que hay delante
de la rodilla izquierda del conductor o el hueco que está
debajo del apoyabrazos central de las plazas delanteras), pero no
un tapizado integral, sino que más bien son una especie de
alfombrillas extraíbles.
A continuación añado otras impresiones del interior
que tuvo mi compañero Javier Moltó en la presentación
internacional de este modelo.
Algunos materiales pueden ser baratos, pero se ha cuidado su ajuste,
la suavidad de funcionamiento y el gusto por las cosas bien hechas
como si fueran el material más caro. Me ha resultado muy
agradable. Hay muchos ejemplos del mimo por el detalle (ejemplos).
Sólo hay dos detalles mejorables. Uno es la falta de portabotes
en las plazas posteriores. El otro es el tirador para cerrar el
maletero. Al tratarse de un cinco puertas, la tapa del maletero
sube mucho cuando se abre y queda muy alta para personas de estatura
media-baja. Para solucionarlo, se ha dispuesto de un tirador de
goma aparatoso, de material y aspecto muy basto. Resulta útil,
pero causa una imagen que no se corresponde con la del resto del
interior.
|