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Funcionalmente monovolumen, dinámicamente berlina

Es un coche muy indicado para quien quiera mucho
espacio en las plazas traseras y no tenga intención de llevar
atrás a más de dos personas. El espacio para las piernas
y la altura atrás hace que se pueda acomodar una persona
alta, aunque la que vaya delante de ella también lo sea (y
tenga el asiento delantero muy retrasado).
Por la forma de la banqueta, también es muy indicada para
dos personas y casi inútil para tres, al menos en viajes
largos. En esta versión, la baqueta trasera consta de dos
asientos con mucha más sujeción en la cadera y en
la espalda de la que dan otros asientos, sean banquetas normales
de berlina o asientos individuales de monovolumen. La contrapartida
es que, con este tipo de asiento, el Toledo queda prácticamente
como un cuatro plazas.
El espacio intermedio entre esos dos asientos es demasiado pequeño
para una silla de niño normal o para cualquier persona que
no esté muy delgada; la anchura de esa plaza central es 26
cm.
El reposacabezas queda lejos, a no ser que se viaje poco incorporado,
con toda la espalda pegada al respaldo.
La banqueta está a tal altura del suelo, que a las personas
más bajas (por debajo de 1,60 m) probablemente les cuelguen
las piernas. Esto hace que, aunque la línea de cintura del
coche es alta, los pasajeros ven mucho más cristal que chapa;
el borde inferior de la ventanilla queda por debajo del hombro.
Hay dos luces de lectura independientes y, para dejar objetos,
unas pequeñas bolsas rígidas en las puertas, las bolsas
tras los respaldos delanteros (adecuadas para revistas o cosas así)
y un pequeño hueco al final de la consola (donde cabe un
teléfono, por ejemplo).
No tiene salidas de aire orientables. Tampoco puede tener ningún
sistema de entretenimiento específico para los ocupantes
de las plazas traseras, como una salida de auriculares o un monitor
(para DVD o juegos).
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