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Funcionalmente monovolumen, dinámicamente berlina
Todo lo que puedo decir del puesto de conducción
de un Toledo lo he dicho ya en la prueba del Altea, porque son casi
completamente iguales. Cambia la la visibilidad hacia atrás,
que no es buena en ninguno de los dos y me parece menos mala en
el Altea.
Otra diferencia con el Altea que he probado es que este Toledo
tenía los asientos deportivos (de serie en la versión
Sport-up del Altea o del Toledo), que me han gustado mucho. Me parece
una contrariedad que para tener unos buenos asientos, haya que seleccionar
la versión «deportiva», porque un buen asiento
se agradece en cualquier tipo de carretera y sea cual sea la forma
de conducir.
De estos asientos me parecen muy conseguidos su forma y el relleno
que tienen; ambas cosas unidas proporcionan una sujeción
muy buena, especialmente a la altura de los riñones. También
me ha gustado la tapicería, menos calurosa de lo normal y
que también contribuye a que el cuerpo no se mueva en las
curvas.
El puesto de conducción es parecido al de un turismo por
la distancia que hay entre el asiento, los pedales y el volante,
por la inclinación del volante y por la altura del asiento
con relación a las ventanillas.
El
llamado «punto H» (de «hip», cadera en inglés),
que está sobre la banqueta, queda en el Toledo algo más
alto que en una berlina normal.
No ocurre, como en algunos monovolúmenes, que resulta fácil
ver por encima del coche que está delante. Ahora bien, a
quien aprecie un puesto de conducción alto, el Toledo le
parece preferible a otras berlinas.
Aunque la altura del asiento es grande, queda espacio suficiente
por encima de la cabeza, aunque el conductor sea una persona alta.
Eso, y el hecho de que el asiento está más elevado
sobre los pedales que en una berlina normal, hace que una persona
alta pueda encontrar el espacio necesario para acomodarse.
El pedal del acelerador es de los que están articulados
en el suelo, que me parecen muy cómodo, muy conveniente para
dosificar bien la carga y —además— permite hacer
punta-tacón con el tacón (además de con la
parte lateral del pie). El pedal del freno está un poco desplazado
hacia la derecha.
Hay un buen apoyo para el pie izquierdo, para sujetarse en las
frenadas fuertes y en las curvas a derecha. En las curvas a izquierda,
en cambio, la pierna da con esta
barra que, aunque no lo parezca en la imagen, tienen un borde
que resulta molesto; si hubieran estado acolchadas, habrían
sido útiles para apoyar la pierna.
La instrumentación es peculiar (imagen
de una versión de gasolina). En el centro está
el cuentavueltas, como ocurre en algunos coches deportivos; a los
lados quedan los otros instrumentos normales (termómetro
de refrigerante y nivel de combustible a la izquierda, velocímetro
a la derecha). Estos instrumentos están muy hundidos con
relación su marco, no me parece que esto los haga más
fácilmente visibles.
El
diseño de la carrocería hace que la visibilidad sea
más bien escasa. A causa de la forma y el tamaño del
montante, en tres cuartos trasero se ve muy poco si los reposacabezas
están bajados, y prácticamente nada si están
subidos. Los pequeños triángulos de cristal que hay
delante de las ventanillas son prácticamente inútiles.
El grueso marco del parabrisas puede estorbar en cruces o curvas
muy cerradas; en este caso, el marco del parabrisas es más
grande de lo normal porque aloja al limpiaparabrisas.
El área que barren los limpiaparabrisas es grande, pero
no veo ninguna ventaja práctica a que su posición
de reposo sea vertical en lugar de horizontal. Otro inconveniente
para la visibilidad es que los parasoles son pequeños y están
lejos, de manera que el sol molesta más de lo normal en el
orto y el ocaso.
Las luces son suficientes, pero últimamente han aparecido
varios modelos que las tienen mejores. No puede tener faros de xenón,
pero unos buenos faros halógenos también son útiles.
Las bolsas rígidas de las puertas no son anchas y tienen
una forma que las hace incómodas, porque resulta muy difícil
acceder a los objetos pequeños que se deslizan hasta su parte
más retrasada. Aparte de eso, hay un pequeño hueco
en la base del asiento, dos huecos redondos en la consola (con el
diámetro de una lata de refresco) y un cajón bajo
cada asiento delantero.
Entre los asientos delanteros hay un hueco con tapa donde está
el cargador de CD, me parece un lugar muy cómodo para meterlos
y sacarlos. Sería aún mejor si quedara cerca algún
espacio para dejar las cajas vacías.
El aspecto de calidad también es bueno, pero no tiene materiales
ricos. El plástico de las puertas es duro y más o
menos tratado, el de los tiradores de las puertas y las bolsas rígidas
es menos bueno, tampoco es bueno el que envuelve a la columna de
la dirección.
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