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Altas prestaciones, bajo consumo
y poco espacio interior

El motor 1.9 TDI de inyección
directa, bomba
inyector, turbocompresor
de geometría variable e intercambiador de calor (intercooler)
parece haber llegado a su límite en la variante de 150 CV.
Este motor es elástico,
aunque no tanto como el motor TDI de 110 CV. Comienza a empujar
desde 1.600 rpm, estira a plena energía cuando llega a 2.200
rpm y llega con fuerza hasta la zona roja del cuentavueltas, a 4.700
rpm. Comparando los datos homologados, no hay ningún otro
modelo similar que corra tanto y gaste tan poco como el SEAT Toledo
1.9 TDI 150 CV. En nuestras mediciones ha sido el más rápido
en adelantamientos y recuperaciones y ha alcanzado una velocidad
máxima que supera holgadamente la anunciada por el fabricante:
225 km/h reales frente a 216 km/h declarados. Esto nos hace pensar
que el motor de nuestra unidad de pruebas tenía más
de 150 CV.
El
consumo también es muy bajo: en conducción normal
por carretera y ciudad ha gastado 6,8 litros/100 km, en conducción
rápida 8,1 l/100 km y en conducción a tope, por carreteras
de montaña, 12,2 l/100 km.
Este motor es algo ruidoso, sobre todo en frío,
y también vibra más que otros motores turbodiésel
como el 2.2 HDi (133 CV) de Peugeot y Citroën. Se mantiene
dentro de unos valores de sonoridad y vibración medios, no
llega a resultar molesto.
Tiene tanta fuerza, que acelera en cualquier marcha
a pesar de unos desarrollos
de transmisión muy largos (52,8 km/h a 1.000 rpm en 6ª),
lo que permite viajar a elevadas velocidades con un régimen
de vueltas bajo. En sexta marcha, a 2.500 rpm, la velocidad real
es 132 km/h.
El error del velocímetro está dentro de lo normal.
A 80, 100, 120, 140 y 200 km/h de marcador son 74, 94, 113, 132
y 191 km/h reales. El cuentakilómetros indica ligeramente
por defecto: cada 10.000 m marcados se recorren 10.132 metros reales.
La medición de consumo del ordenador de viaje se ajusta a
la realidad, décima arriba o abajo.
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