Un derivado
del Altea para reemplazar al Toledo
El
SEAT Toledo prototipo es una aproximación cercana al modelo
que reemplazará al Toledo actual a finales de 2004.
Tiene una carrocería de cinco puertas (al igual que el Toledo
de 1991 y a diferencia del de 1998) que se distingue por su altura:
1.581 mm.
Con esa altura queda a un nivel intermedio entre una berlina normal
(una de las más altas es el Citroën C5 y mide 1.476
mm) y un monovolumen grande (que normalmente superan 1,7 m). Lo
más cercano por altura entre berlinas de cualquier longitud
es el Renault Vel Satis (1.577 mm).
Uno de los efectos de esta altura, unida a una achura de 1.768
mm, es una superficie frontal de 2,41 m², mucho mayor de lo
normal en una berlina. El coeficiente aerodinámico Cx es
0,32, lo que da un factor de resistencia también muy alto:
0,77 m². Con un motor de 150 CV de potencia máxima,
alcanza 206 km/h; un Audi A4 con el mismo motor llega a 218 km/h.
El Toledo prototipo mide 4.491, 52 mm más que el Toledo
de 1998. Si consideramos coches con carrocería de turismo,
los más próximos al Toledo por longitud son el Mazda
3 Sedan (4.490 mm) y el Renault Mégane Sedan (4.498 mm);
ambos tienen carrocería de cuatro puertas y una distancia
entre ejes mucho mayor que la del Toledo.
Está parcialmente basado en el Altea y, como otros derivados
del Volkswagen Golf, tiene 2.578 mm de batalla, poco comparado con
otros coches de su longitud.
No
hay muchos modelos de cinco puertas en este tamaño. Uno de
los pocos que hay es el nuevo Škoda Octavia (4.572 mm), que
también tiene elementos comunes con el Toledo. En el prototipo,
el portón está articulado sobre el techo y deja un
vano muy grande.
Por el momento, desconocemos el efecto que tienen estas proporciones
en la habitabilidad; SEAT afirma que hay «un espacio interior
inédito hasta la fecha en un coche de su segmento.»
El único dato sobre el volumen interior es la capacidad del
maletero, que es muy grande: 501 l (tabla comparativa de maleteros).
Ese maletero mide prácticamente lo mismo que el del anterior
Toledo, y 59 l menos que un Škoda Octavia, pero resulta de
sumar el volumen principal y el del hueco que queda bajo el suelo
del maletero (imagen).
Un detalle interesante es que la bandeja es rígida, se puede
colocar en dos niveles y tiene un hueco por debajo para guardar
los triángulos.
El diseño tiene muchos rasgos del Altea. Por ejemplo, lo
que SEAT llama «línea dinámica», el nervio
curvado que —en vista de perfil— arranca en los faros
y recorre el lateral. En el prototipo, este rasgo está remarcado
por la carrocería bicolor (gris y cobre). También
como en el Altea, los limpiaparabrisas están escondidos en
el marco del parabrisas.
A
diferencia del Altea, el Toledo puede tener faros de xenón;
estos faros tienen un sistema activo para el alcance del haz de
luz.
El diseño interior, al margen de la decoración con
colores y materiales, es aparentemente el mismo que tiene el Altea.
Tras los asientos delanteros hay unos monitores instalados en los
reposacabezas (unido a un reproductor de DVD o una consola de juegos),
una bolsa y una bandeja plegable. El asiento trasero tiene desplazamiento
longitudinal, respaldo con dos posiciones de inclinación
y la posibilidad de abatirlos.
Como es normal en los prototipos, las ruedas son exageradamente
grandes (en este caso, 235/35 19). El motor que tiene el prototipo
es el gasolina de inyección directa FSI, en versión
de 2 litros y 150 CV, unido a una caja de cambios manual de seis
velocidades. |