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50.000 km. Problemas de embrague
La
conclusión que sacamos de esta prueba de larga duración es que el
León TDI 110 es un buen coche. Tiene defectos, como un asiento que
no gusta a todo el mundo y mala visibilidad hacia atrás. Pero el conjunto
de sus cualidades positivas supera a las negativas.
Los dos principales fallos que ha tenido han sido
la alineación de las ruedas y el embrague. Por lo que hemos sabido,
es frecuente que el León y el Toledo TDI desgasten excesivamente
las ruedas delanteras por su cara interior. En el coche que hemos
comprado ese desgaste ha sido excesivo por una mala alineación,
un problema que dos servicios oficiales de SEAT no han sido capaces
de solucionar .
El embrague ha empezado a hacer un ruido a los 42.000
km por causa del collarín, que ha ido en aumento. Después de acudir
a dos servicios oficiales, en el segundo detectaron la avería y
cambiaron el embrague completo, incluido el volante motor. Dado
que la garantía estaba ampliada, no hemos pagado las 171.000 pesetas
de esta reparación.
No se ha presentado el problema en el turbocompresor
que han tenido otros motores de este tipo. Nuestro León ha circulado
gran parte de estos 50.000 km con carga
alta y muy poco por ciudad. El coche sigue bajo nuestro control
y, a partir de ahora, irá de otra manera, más despacio y
en recorridos más cortos; si fallase el turbocompresor, informaríamos
de ello.
Otra conclusión a la que hemos llegado es que
resulta más fácil encontrar un buen coche que un buen servicio técnico.
Hemos visitado cuatro, y tres han dado un mal servicio. Estimamos
que es muy recomendable extender la garantía; ello obliga a hacer
las revisiones en servicios oficiales, pero la diferencia precio
con un taller independiente es poca comparada con una reparación
como la que le hemos hecho al embrague (171.000 pesetas).
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