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30.000 kilómetros y un desgaste anormal de los neumáticos
Casi
todo ha funcionado bien en los primeros 30.000 km del León.
Sigue sin consumir aceite, el motor responde perfectamente, con
unas prestaciones impecables y bajo consumo. La visibilidad a través
de la luneta posterior sigue siendo mala. El cambio va algo más
duro que al principio. Los frenos no mejoran. El tacto sigue siendo
esponjoso, a pesar de que hemos purgado el circuito en varias ocasiones.
Los asientos tampoco y la suspensión menos. Nada ha cambiado
con respecto a los primeros 15.000 kilómetros. Nada, excepto
un cambio de neumáticos a los 26.400 kilómetros cuando
las gomas habían llegado al límite. El desgaste ha
sido anormal. La parte interna de las ruedas delanteras estaba ya
en las lonas metálicas y la externa todavía tenía
dos milímetros de dibujo.
El consumo se mantiene prácticamente como durante toda la
prueba. El promedio ha bajado últimamente, pero más
por un descenso de los promedios en los recorridos que hemos realizado
que por que el coche consuma menos por estar más suelto.
En cualquier caso, las cifras a velocidades moderadas siguen siendo
excelentes.
El
aspecto de la tapicería, del asiento del conductor y el interior
del coche en general se mantiene como el primer día. No se
aprecian zonas desgastadas por el uso ni desajustes. La radio dejó
de funcionar un día en mitad de la carretera cuando el conductor
estaba cambiando de canal (se puso en modo SAFE) como si alguien
hubiera intentado robarla, pero no fue por eso. Un mal contacto
debió provocar la desconexión. Introducir de nuevo
el código es suficiente para seguir escuchándola.
Nos vendieron el coche con una antena defectuosa que impedía
obtener un buen sonido. En un lavado automático, a los 20.000
kilómetros, la antena salió despedida (en teoría
era antirrobo y no se debería poder separar del coche). En
la primera revisión, en Valderribas Motor, se olvidaron de
mirar por qué no se oía bien la radio (no lo apuntaron
en la hoja aunque se lo dijimos. Fue un despiste). Cuando salió
disparada la antena lo supimos enseguida. La radio se oía
mejor. En la revisión de los 30.000 km, en Mistral Sarrià
(en Barcelona), consideraron que una antena defectuosa no entraba
en la garantía y nos cobraron la antena nueva (1.954 pesetas,
más IVA).
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