Prestaciones decepcionantes en un coche satisfactorio
Las dos unidades del SEAT Ibiza 3p 1.4 16V Sport
100 CV que han pasado por nuestra redacción no estaban dotadas
de sistema de control
de estabilidad. El ESP es una opción que se vende a un
precio de 510 €. Sí llevaban control
de tracción, que también es opcional y cuesta
119 €. Para este motor, el control de tracción es casi
inútil. Un día de lluvia me esforcé para que
actuara y lo conseguí en una carretera muy mojada atravesada
por riachuelos. No me gustó cómo actuaba. Seguro que
estaba conectado, parpadeaba la luz en el cuadro, pero el motor
no dejaba de acelerar y el coche no mantenía la trayectoria.
Si sirve para algo, es para arrancar en una cuesta arriba con poca
adherencia, pero eso no lo he probado.
En una conducción normal o normalmente rápida, resulta
prácticamente imposible que sobrevire.
Si el control de estabilidad que puede llevar tiene una capacidad
limitada para corregir el subviraje
(algo que ocurre con frecuencia), entonces le veo poco sentido para
este coche. En todo caso, no se ha inventado aún el coche
en el que sea imposible sobrevirar, si se dan las circunstancias
adecuadas.
Los
dos coches que he probado iban muy bien en seco. El morro entra
en las curvas con suficiente agilidad. Es posible que a algunos
conductores, para ir muy rápido en una carretera de curvas,
les gustara más sobreviraje al desacelerar en curva, pero
eso depende mucho de los gustos particulares y sólo resulta
apreciable en conducción "deportiva". Para una
utilización cotidiana, la estabilidad
es buena. La dirección resulta adecuada al conjunto y los
frenos responden con buen tacto y resistencia al calentamiento.
En mojado sólo pude probar la segunda de las unidades que
hemos tenido en km77.com. Los neumáticos que llevaba estaban
muy desgastados y, por tanto, era peligroso, porque la facilidad
para resbalar por encima del agua era enorme. Me dio la impresión
de que con ruedas nuevas el coche hubiera ido muy bien también
en mojado. Sin embargo, con las ruedas delanteras desgastadas, costaba
mucho meter el coche en las curvas, ya que el eje trasero no ayuda
nada a inscribir el coche en los giros. Cuando el agarre en el eje
delantero es bueno no hay problema. Pero cuando el agarre es deficiente,
la tendencia a seguir recto es acusada.
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