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Nuevo por carrocería,
no por mecánica
De longitud, el Ibiza y el Fabia son los dos utilitarios
más largos. De anchura no hay ningún otro mayor; 1.698
mm es lo normal en coches de una categoría superior. La altura
1.441 mm no es muy grande, un rasgo que lo diferencia
de otros utilitarios modernos, como el Citroën C3, el Fiat
Punto, el Ford Fiesta o el Volkswagen Polo (el Opel Corsa mide 1.440
mm de alto).
Con esas dimensiones, el Ibiza tiene 2,03 m² de superficie
frontal, que no es mucho. Como el coeficiente
de penetración Cx es bueno (0,31), el factor de resistencia
aerodinámica es de los mejores que hay entre coches de estas
proporciones. A igualdad de todos los demás factores, un
coche corto (con relación a su superficie frontal) lo tiene
más difícil para que su resistencia aerodinámica
sea baja.
En
anchura interior es prácticamente igual al anterior Ibiza
y el espacio para las piernas no ha mejorado. Sólo es claramente
mejor en altura. El maletero no es particularmente grande para el
tamaño del coche. Con 267 litros, queda como uno de los utilitarios
con más maletero, pero no llega al nivel del C3 (305 l),
el nuevo Fiesta (284 l) o el Punto de cinco puertas (297 l). El
del Ibiza tiene una forma muy aprovechable y esconde bajo el piso
una rueda de repuesto de buen tamaño. El plano de carga parece
algo alto.
Funcionalmente es un poco mejor que el actual Ibiza y tiene cosas
como los mandos de la consola ligeramente orientados hacia el conductor,
cajones bajo los asientos delanteros y sistema de fácil acceso
a las plazas traseras en los tres puertas (sólo el asiento
del acompañante se abate y desplaza hacia delante), denominado
por SEAT «Access Plus». Los asientos traseros son abatibles
por partes (60/40), pero no queda una superficie de carga con fondo
plano.
En el nuevo Ibiza, el volante tiene ahora ajuste vertical y longitudinal
y se ha mejorado notablemente el puesto de conducción. El
asiento también es regulable en altura, aunque su punto más
bajo puede parecer todavía un poco alto para algunos conductores.
La instrumentación del modelo 1.9 TDi 130 CV se completa
con dos indicadores adicionales: voltímetro y termómetro
de aceite: de día no siempre son fáciles de ver porque
producen reflejos.
Por
equipamiento, la gama se divide en Stella, Sport y Signa. El Stella
tiene de serie cierre centralizado con mando a distancia, elevalunas
eléctricos delanteros con sistema antipinzamiento, doble
airbag frontal,
radiocasete con cuatro altavoces, asiento posterior dividido con
reposacabezas, cinturones delanteros pirotécnicos eléctricos,
anclajes Isofix para sujetar sillitas para niños y asientos
delanteros regulables en altura.
El Sport tiene, además de lo anterior, retrovisores con
mando eléctrico y calefacción, faros antiniebla, faros
de doble parábola, ordenador de viaje, llantas de aleación
de 15 pulgadas, ABS,
control de tracción,
volante, pomo del cambio y freno de mano forrados de cuero, asientos
deportivos en todas las plazas e instrumentación con fondo
blanco.
El Signa se distingue del Sport porque los retrovisores y las molduras
están pintadas, lleva alarma volumétrica, elevalunas
eléctricos posteriores con sistema antipinzamiento (el cinco
puertas), climatizador y radio- lector de CD con ocho altavoces.
Según
las versiones, el equipamiento opcional puede tener algunos de estos
elementos: aire acondicionado, climatizador, faros de xenón,
sistema de navegación, airbags laterales, radio-lector de
CD con ocho altavoces, cargador de 6 CD´s (situado en la guantera),
preinstalación de teléfono, limpiaparabrisas automático,
llantas de aleación de 16 pulgadas, alarma, asientos delanteros
con calefacción, asientos deportivos tapizados con piel,
techo corredizo eléctrico y programador
de velocidad.
De momento, el Ibiza no tiene airbags frontales de doble efecto,
airbag de cabeza, reposacabezas activo, automatismo para la conexión
de luces, monitor en color para el sistema de navegación,
sillas de niño integradas en los asientos traseros o compartimientos
para el maletero.
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