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Carrocería cupé
y tracción total para el futuro de Saab
El 9-3X es un prototipo, pero tiene soluciones mecánicas
que podrían aplicarse ya en un coche de producción
en serie. Las más novedosas afectan al motor y a la transmisión.
El motor es completamente nuevo, se denomina «Ecopower
2» y tiene seis cilindros
en V a 60°. Está fabricado completamente en aluminio,
su cilindrada es 2,8 litros, tiene inyección
directa, lleva doble árbol
de levas en culata,
cuatro válvulas
por cilindro, distribución
variable, un turbocompresor
fabricado en una aleación de titanio/aluminio para reducir
su peso e inercia de la turbina y un sensor de calidad de aceite
que permite prolongar los intervalos de cambio de lubricante hasta
60.000 km, en función de las condiciones de exigencia del
conductor. Pero lo verdaderamente novedoso de este nuevo motor es
el sistema SCC (Control de Combustión de Saab) que permite
reducir el consumo hasta un 10 % y el nivel de emisiones de escape
hasta un 75 % sin afectar a las prestaciones (más
información sobre este sistema).
Dicho
motor desarrolla en el 9-3X una potencia de 280 CV a 5.500 rpm y
un par máximo
de 400 Nm entre 1.700 y 5.500 rpm. Esto permite estimar una aceleración
de 0 a 100 km/h en 6,2 s y una velocidad máxima de 250 km/h
(autolimitada), teniendo en cuenta que el peso final de este prototipo
es de 1.550 kg. Saab no ha desvelado ninguna cifra de consumo.
Otra de las novedades del 9-3X es su cambio
automático de cinco velocidades con mando
secuencial. La selección del tipo de cambio (automático
o semiautomático) se realiza mediante la palanca situada
en el túnel central, mientras que el engranaje de las distintas
marchas se realiza con los mandos situados en el volante. En su
uso automático, el cambio se adapta a la forma de conducir:
en conducción tranquila lleva el motor bajo de vueltas, en
conducción deportiva cambia a un régimen superior
en cada marcha.
El
Saab 9-3X tiene también un sistema de tracción a las
cuatro ruedas mediante un embrague Haldex
(similar al utilizado por Volkswagen y Volvo). La suspensión
es independiente en las cuatro ruedas y su dirección de cremallera
sólo tiene 2,5 vueltas de volante. Aunque en el 9-3X todavía
no está disponible, los ingenieros de Saab están desarrollando
un programa de suspensión adaptable para optimizar su eficacia
en carretera y en conducción todo terreno.
Los frenos de este prototipo son muy grandes, con
cuatro discos
ventilados y perforados de 350 mm de diámetro delante y 330
mm detrás. Las pinzas son Brembo de cuatro pistones en todas
las ruedas.
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