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Zona de carga muy cuidada
Ya
ha pasado un año desde que BMW dejó Rover en manos
de inversores británicos. La empresa, ahora llamada MG Rover
Group, que paralizó todos sus proyectos durante unos meses,
ha reanudado sus actividades y ahora ha dado a conocer el primer
producto que se pondrá a la venta tras la separación.
Se trata de la versión familiar del Rover 75.
En el interior, el conductor apenas nota la diferencia, excepto
si vuelve la vista hacia atrás. Ni el salpicadero, ni los
mandos ni los motores, ni siquiera las sensaciones en carretera,
son distintos. La única diferencia se aprecia en la línea
exterior y en el notable incremento del volumen de carga si se aprovecha
la altura hasta el techo.
Es 45 mm más largo que la versión con carrocería
berlina (4.792 frente a 4.747 mm) y tiene 30 litros menos de maletero
(400 frente a 430 del berlina). La diferencia fundamental es que
el nuevo maletero tiene multitud de enganches y perchas, para sujetar
elementos que se supone pueden llevarse en un vehículo familiar
y no en una berlina. Los detalles están bien cuidados. La
tapa que cubre la rueda de repuesto se mantiene levantada con una
varilla-amortiguador, para que no moleste mientras se manipula en
la rueda de repuesto. Se han adaptado huecos para esconder cosas
pequeñas por toda la zona, con una terminación cuidada,
como el lugar para un triángulo de emergencia, que se puede
encajar en el portón. En España hay que buscar sitio
para el segundo triángulo, que probablemente quepa encajado
junto a la rueda de repuesto, de pequeño tamaño.
Un
elemento que demuestra las ganas de agradar que ponen los responsables
de MG Rover es la versatilidad de la cortinilla que cubre el maletero.
Cuando se abate el respaldo de los asientos posteriores, esta cortinilla
suele molestar y en ocasiones no se sabe dónde ponerla. En
el 75 Tourer se ha previsto un enganche en la parte posterior de
los respaldos para que una rejilla, que en este caso sí permite
ver a traves de ella, impida que los objetos de atrás se
abalancen contra el conductor o acompañante en caso de frenazo
brusco. Se agradecería que el carrete en el que van enrolladas
ambas cortinillas fuera algo más ligero, ya que no resulta
sencillo para maniobrar con el largo carrete por dentro del coche
para pasarlo de una posición a otra. Otro de los invonvenientes
de esta cortinilla es que resta unos 25 cm de longitud total de
carga. Como la longitud de carga es una de las mayores virtudes
del 75 Tourer, si se necesita toda, la solución consiste
en no poner la cortinilla.
El Rover 75 Tourer tiene un portón con amplia apertura (1,1 metros),
cuya luneta es practicable separadamente (como en el Renault Scénic
o en el Citroën C5 Break). Se abre y cierra con facilidad y está
situada a una altura correcta para que las personas no muy altas
también puedan acceder con facilidad al interior sin tener
que abrir todo el portón. Con los asientos traseros (divididos
en partes desiguales) colocados y la lona cubre-equipaje colocada,
la capacidad es de 400 litros. No es mucho, está en línea
con modelos familiares de orientación más de imagen que práctica,
como el Alfa
Sportwagon (380 l) o el Lexus
IS 300 (280 l), pero inferior a modelos como el Ford
Mondeo Familiar (540 l) o el Citroën
C5 Break (583 l).
Lo
bueno que tiene el maletero del 75 Tourer con los asientos traseros
abatidos es que es muy largo(2060 mm), pero algo estrecho (entre
960 y 1480 mm). El plano de carga está a 544 mm. Bajo él
se halla situada la rueda de repuesto, de las denominadas de emergencia,
si bien en su hueco cabe una rueda mucho mayor, aunque no sé
si tanto como las 215/55 R16 que llevaban todos los modelos disponibles
en la presentación (los 2.0 CDT de 116 CV y los 2.5 V6 de
177 CV).
Estas ruedas tan grandes no vienen de serie, sino que son opcionales,
así como las llantas de aleación. Los neumáticos
de serie son de medidas 195/65 R15, que quizá en este caso
se queden algo pequeños para la versión V6 de 177
CV. De todas formas, como sucede siempre en estos casos, habrá
que esperar hasta que el coche venga a España para conocer
la definición exacta de cada versión en nuestro país.
Lleva barras sobre el techo (en negro satinado), cuatro aros de
sujeción en el maletero que se pueden completar con una red (opcional)
para sujetar la carga, y diversos huecos para objetos. La capacidad
con los asientos abatidos aumenta hasta 1.222 litros, que tampoco
es mucho.
La rigidez
torsional de este coche es muy alta para tratarse de un familiar
(20.000 Nm por grado). Podrá llevar opcionalmente un sistema electrónico
para mantener constante la altura de la suspensión trasera. La gama
de motores será en principio igual que en la berlina y el sobreprecio
respecto a ésta será de unas 200.000 pesetas.
El Rover 75 Tourer tiene un sistema que acciona automáticamente
el limpiaparabrisas trasero cuando está accionado el delantero
y engranamos la marcha atrás.
La carrocería Tourer estará disponible en tres motores
de gasolina y un Diesel. Las versiones de gasolina serán:
1.8 (120 CV), 2.0 V6 (150 CV) y 2.5 V6 (177 CV). El motor turbodiésel
es un dos litros de origen BMW que Rover denomina CDT (116 CV),
como el de la berlina.
El Rover 75 Tourer llegará a España en septiembre
de 2001 y, a lo largo de 2002, se venderá una versión
deportiva bajo la firma MG que se denomina ZT-Tourer
y estará disponible con motores gasolina V6 y V8, con potencias
comprendidas entre 195 y 375 CV. Durante el año 2001 está
previsto que se vendan 300 unidades de los Rover 75 Tourer (básicamente
con el motor turbodiésel de 116 CV) y, para el año
2002, 500 más.
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