Un Rolls-Royce
de aluminio con motor V12
El motor es un 12 cilindros atmosférico
de cilindrada unitaria relativamente alta (540 cm³ por cilindro);
ningún otro V12 tiene una cilindrada tan alta (motores de
menos cilindros sí). Según Rolls-Royce, ha escogido
este tipo de construcción porque «los
frenéticos cambios en la potencia suministrada por un motor
turboalimentado se consideran poco adecuados y desentonan con el
espíritu de la marca». El Corniche tuvo una
versión del V8 de 6,75 l con turbocompresor, pero los cambios
de potencia muy frenéticos no serían, porque daba
329 CV (48,7 CV/litro).
Está derivado del motor que lleva el BMW 760, pero con más
diámetro
y carrera.
Las culatas
tienen cuatro válvulas por cilindro, distribución
variable y el sistema Valvetronic, aunque Rolls-Royce no se
refiere a él con ese nombre (más
información sobre este sistema).
Rolls-Royce (BMW) no ha utilizado este motor para iniciar (o seguir)
una guerra de potencia máxima contra Maybach (DaimlerChrysler)
y Bentley (Volkswagen).
Por
el régimen relativamente bajo al que da la potencia máxima
(5.350 rpm), da la impresión de que los elementos como la
admisión
y la distribución están hechos para que el motor sea
elástico
y no potente (ahora ya hay respuesta a las tres
preguntas que Rolls-Royce no contestaba).
El motor del Phantom se distingue por una cifra de par extraordinariamente
alta para un motor atmosférico de su cilindrada: 720 Nm a
3.500 rpm. Eso supone prácticamente la misma relación
entre par máximo y cilindrada que tiene un Porsche 911 GT3,
y poco menos de lo que tiene un BMW M3. Puede dar 540 Nm desde 1.000
rpm (si se acelera a fondo desde ese régimen) y alcanza 1.340
kPa de presión media.
La velocidad máxima está limitada a 240 km/h por
los neumáticos que lleva, que no se fabrican con el código
de velocidad necesario para que el coche pueda ir más rápido.
Con neumáticos de invierno, la velocidad está limitada
a 208 km/h.
Es tracción trasera y tiene un cambio automático
de seis velocidades hecho por ZF, como el que lleva el BMW Serie
7. A diferencia del BMW, no tiene mandos
secuenciales (ni en la palanca ni en el volante); el conductor
solo puede intervenir en el funcionamiento del cambio mediante el
«kick-down»
(un interruptor al final del recorrido del acelerador que selecciona
la marcha más corta posible) y mediante la selección
del programa de cambio (normal o de marchas cortas).
El desarrollo
en sexta es 79,6 km/h cada 1.000 rpm; eso quiere decir que a 120
km/h en sexta el motor gira a 1.500 rpm. La velocidad en sexta a
régimen de potencia máxima sería 426 km/h.
Realmente, no llega a régimen de potencia máxima ni
siquiera en cuarta. En esa marcha, alcanza 240 km/h a menos de 5.000
rpm. A pesar de estos desarrollos tan largos, el Phantom normalmente
arranca en segunda (como otros coches automáticos), a no
ser que el conductor pise mucho el acelerador al iniciar la marcha.
La
suspensión es neumática, con las funciones normales
de este tipo de suspensión: altura independiente de la carga
y posibilidad de variar la altura según las condiciones (hasta
60 km/h puede ir 25 mm más alto de lo normal). Una característica
singular de la suspensión neumática del Rolls-Royce
Phantom es que tiene en cuenta la carga en cada rueda, no en cada
eje. Así, si los dos asientos de un lado están ocupados
y los otros dos vacíos, el sistema equilibra el coche.
El Phantom no tiene una suspensión delantera McPherson,
como llevan todos los BMW, sino un paralelogramo
deformable. Por la información que ha dado Rolls-Royce
hasta el momento, el paralelogramo lo forman un triángulo
por arriba y un brazo por debajo. La suspensión delantera
está montada sobre un chasis de acero, unido al bastidor
por seis puntos. La dirección es de cremallera, también
sujeta a este subchasis y colocada por delante del eje.
En el eje trasero también hay un subchasis de aluminio,
unido al bastidor por cuatro puntos mediante casquillos
de goma. Es también un paralelogramo deformable hecho con
cuatro brazos (puede ser igual al del Serie 7).
Las estabilizadoras giran
sobre rodamientos. Por la información que ha dado Rolls-Royce,
no parece que pueda llevar el sistema de estabilizadoras activas
del Serie 7.
El diferencial está suspendido mediante casquillos de goma
de elasticidad variable, de manera que ejerce distinta resistencia
según el sentido de las vibraciones.
Los amortiguadores son de dureza variable. Cuando el coche circula
a 120 km/h, el sistema determina la dureza de los amortiguadores
cada vez que recorre 39 cm (es decir, 100 veces por segundo).
Como un elemento más de confort, Rolls-Royce ha escogido
unos neumáticos de perfil muy alto; tiene 150 mm de perfil.
Son neumáticos Michelin Pax, que miden 790 mm de diámetro
y 2.409 mm de desarrollo. Unas ruedas tan grandes solo se encuentran
en coches como el todo terreno Hummer H2, que tiene 2.534 mm de
desarrollo. |