Un Rolls-Royce
de aluminio con motor V12
Para tapizar un Phantom hacen falta 16 vacas, de
cuyas pieles salen 450 piezas de cuero. Estas piezas se cortan empleando
una guía láser y se acaban a mano. Según Rolls-Royce,
el cuero es «el más terso
utilizado en el sector del automóvil. Su textura y tacto
son similares a los del cuero anilina, como el empleado en el sector
del vestido, aunque es tan duradero como el cuero de automóvil
tradicional». Hay dos tipos de textura: para los asientos
hay un cuero de grano natural y para los guarnecidos interiores
un «fileteado».
En la carpintería interior usa seis especies de árboles
(relación
de ellos). La vetas de la madera cambian según dónde
vaya la pieza; algunas de las chapas de madera tienen vetas simétricas.
Las
moquetas son de pelo largo y están cubiertas por alfombrillas
de lana de cordero; también existe la opción de reposapiés.
El forro del techo es de cachemira, con cuero en la parte central.
Algunas superficies metálicas (las rejillas de ventilación
y algunos mandos y botones) tiene un acabado brillante llamado «Sterling»,
que se aplica a ciertos objetos de plata (como los mecheros Zippo
de ese metal).
Otras superficies metálicas (alrededor de las manillas de
las puertas y en las palancas de la columna de dirección)
tienen un acabado satinado (imagen).
El volante es grande y fino. Está colocado y hecho de tal
manera que Rolls-Royce dice que está: «diseñado
especialmente para permitir una posición cómoda durante
la conducción, con las manos en «las ocho y veinte».
Lleva mandos para el teléfono, el equipo de sonido y el navegador.
La instrumentación principal tiene velocímetro, nivel
de combustible y termómetro de agua. No tiene cuentarrevoluciones,
algo que Rolls-Royce considera innecesario. En su lugar hay un instrumento
que puede ser interesante: un indicador de la reserva de potencia.
Según Rolls-Royce, este instrumento indicaría que,
a 160 km/h, el motor aún tiene disponible el 75% de su potencia
máxima.
El panel de madera donde está el reloj es además
una tapa. Cuando se gira, deja al descubierto el monitor de un sistema
semejante al i-Drive de BMW. El mando de este sistema está
oculto en la consola. Como en el Serie 7, el motor se arranca y
se para mediante un botón.
En
cada puerta trasera hay un paraguas, que se obtiene mediante un
botón. Se puede guardar mojado porque está hecho por
arriba de Teflon® y porque hay canales para escurrir el agua.
Los asientos traseros están 18 mm más altos que los
delanteros. Hay dos configuraciones de asiento: una que Rolls-Royce
llama «salón», que es una banqueta corrida para
tres pasajeros, y otra que llama «teatro», que consiste
en dos asientos individuales separados por una consola central. |