Dinámicamente casi como un turismo y funcionalmente, un buen monovolumen Hay
tres motores de gasolina inicialmente, todos ellos de cuatro cilindros y culata
de cuatro válvulas por cilindro, ya presentes en el Mégane. Ningún
Scénic de gasolina cumple la normativa de emisiones Euro 4, salvo en los
mercados donde esto implica alguna ventaja fiscal. Los dos menos potentes tienen
caja de cambios manual de cinco velocidades, el más potente la tiene de
seis y —opcionalmente— automática de cuatro. El menor
es un motor de 1,4 litros que tiene un rendimiento muy bueno (prueba
del Mégane con este motor), pero que quizá se quede corto en
un coche como el Scénic. En esta versión, el Scénic pesa
150 kg más y su resistencia aerodinámica es un 24 por ciento mayor. El
siguiente motor es un 1,6 litros distinto al del anterior Scénic. Antes
daba daba 107 CV (79 kW) y ahora llega a 113 CV (83 kW). La principal diferencia
entre el motor nuevo y el anterior es que el nuevo tiene distribución variable.
Actúa sólo en el árbol de levas de admisión, tiene
ajuste continuo en un arco de 45° y es del tipo en el que la variación
de la posición del árbol la da una cámara más o menos
llena de aceite (imagen).
Con
relación a otros monovolúmenes de tamaño y potencia semejante,
el Scénic con este motor es muy bueno en consumo, normal en velocidad máxima
y algo más lento que la mayoría en aceleración (tabla
comparativa). El motor de dos litros es una versión más
del «Tipo F» que —con 1.998 cm³ de cilindrada— estrenó
el Renault Clio Williams en 1993. En el nuevo Mégane tiene el sistema de
distribución variable que también lleva la versión de 1,6
litros y da 136 CV. En el Scénic, este motor da una muy buena relación
entre prestaciones y consumo, como se puede ver en esta tabla
comparativa. Más adelante habrá una versión con
turbocompresor de este motor. El motor tuboalimentado que se monta en el Vel Satis
da 163 CV, pero no necesariamente tendrá la misma potencia en el Mégane. Habrá
dos Diesel, ambos de cuatro cilindros y alimentación por conducto común
(de distinto tipo en cada caso).
El más pequeño es el dCi
de 1,5 litros de cilindrada y 82 CV, que tiene un funcionamiento muy bieno pero
puede ser algo escaso para este coche (prueba
del Clio con este motor). De este motor habrá una versión con
100 CV que, según Renault, será tan silenciosa y económica
de consumo como el de 82 CV. Se distingue porque tendrá un turbocompresor
variable. El Scénic 1.5 dCi tiene caja de cambios manual de cinco velocidades. Por
encima tiene el dCi de 1,9 litros en versión de 120 CV. Con relación
al que apareció inicialmente en el Mégane, este motor se distingue
porque alcanza una presión de alimentación más alta (2,2
bares). La potencia no aumenta, pero el par máximo es 300 Nm en lugar de
270, a 2.000 rpm en ambos casos. Esta modificación se aplicará a
todos los Mégane. El Scénic con este motor tiene caja de cambios
de seis velocidades. Como la del 2.0 de gasolina, es una caja de origen Nissan,
con dos ejes y 47,5 kg de peso. El Scénic con este motor tiene un
consumo bajo y unas prestaciones buenas (tabla
comparativa). |