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Bien casi todo, mal pocas cosas
El Laguna es uno de los coches de mejor seguridad
activa que hay en esta categoría de coches. Para empezar, tiene
control de estabilidad de serie que hace lo que tiene que hacer
y además no frena excesivamente
al coche (a un conductor brusco le puede parecer que sí lo
hace).
El control de estabilidad es un complemento a un
coche que de por sí va muy bien (cuanto mejor vaya, menos «trabajo»
el control de estabilidad). En carretera rápida sigue muy bien la
trayectoria en cualquier circunstancia. No es el menos sensible
al estado del suelo (un Mondeo lo es menos, por ejemplo), pero es
capaz de estar en un fuerte apoyo y pisar alguna irregularidad sin
que la carrocería se mueva mucho.
La
suspensión no es blanda en estas circunstancias, si por blanda entendemos
una suspensión que hace al coche inestable. Es ciertamente muy flexible,
más que las de muchos de sus competidores, pero no por ello provoca
un balanceo o
cabeceo excesivos.
En carreteras lentas también va muy bien y es muy
confortable. Quien conduzca muy rápido por carreteras lentas y con
baches sí encontrará que la suspensión es blanda. En ese caso se
nota demasiado cabeceo y un subviraje manifiesto. Quien conduzca
normalmente o incluso normalmente rápido, no se encontrará con ese
problema y, si se lo encuentra, siempre queda el control de estabilidad
para arreglar las cosas hasta donde sea posible. El control de estabilidad
es desconectable, pero no se me ocurre ninguna buena razón para
hacerlo, salvo si el coche está sobre nieve o barro y el control
de tracción no deja acelerar.
Otra
importante contribución a la seguridad activa son los frenos, que
tienen una gran capacidad para parar al coche y mucha resistencia
al calentamiento. No es una buena idea el sistema que conecta automáticamente
los intermitentes de emergencia en frenadas fuertes. Los intermitentes
de emergencia son para emergencias, y con ese sistema se conectan
muchas veces sin ningún motivo. Conectar los intermitentes de emergencia
puede ser peligroso, especialmente si hay mucho tráfico, porque
puede provocar una reacción exagerada de los los conductores que
van detrás. El servofreno de emergencia funciona bien, aunque en
alguna ocasión me he encontrado con más frenada de la que quería
(y, además, los intermitentes se han encendido solos).
Sí es interesante el sistema de control de presión
en los neumáticos, que indica la que tienen y avisa si hay que modificarla.
Es equipo de serie y sólo tiene el pequeño inconveniente de que
impide cambiar las llantas de un lado a otro. Cada llanta indica
la presión en un punto y, si se cambia de sitio, el sistema da una
información errónea sobre la presión en la rueda.
Nuestra unidad de pruebas tenía llantas de chapa de 16" y unas
ruedas que no nos gustan mucho, las Michelin Premacy.
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