Divertido y fácil de conducir
Quien
busque un coche con un agarre excepcional, divertido y rápido
en carreteras de montaña tiene en este Clio una alternativa
interesante. No obstante, tiene que aceptar una posición
del volante más inclinada de lo normal.
Comparado con el 206 RC o con un MG ZR, el Clio es más suave
de reacciones y fácil de conducir. Lo que le da esa facilidad
de conducción es que resulta más difícil descolocarlo
en curva, y que no reacciona de una forma tan directa a las indicaciones
desde el volante, frenos o acelerador; también parece más
subvirador.
Aunque no reaccione como los modelos citados, la capacidad de este
Clio para rodar rápido por carreteras de montaña es
muy alta. Creo que en casi todo caso será satisfactorio para
los conductores que busquen un coche ágil en ese tipo de
carreteras.
Para rodar por autopistas o autovías es más adecuado
que los dos rivales mencionados, porque requiere menos esfuerzo
para llevarlo por la trazada elegida cuando hay baches o irregularidades.
En estas carreteras sigue siendo un coche vivo de reacciones pero,
para hacer largos viajes por autopistas o autovías, me parece
más recomendable.
El
motor da179 CV a 6.500 rpm y 200 Nm de par máximo a 5.250
rpm. Tiene dos zonas de funcionamiento claramente diferenciadas
por encima y por debajo de 5.200 rpm, que es el régimen al
que actua el sistema de admisión variable.
Pese al aumento de potencia, esta tercera verión del Clio
Sport no es más rápida que las dos anteriores, al
menos hasta 120 km/h (tabla
comparativa).
Es un motor elástico, ruidoso (especialmente por encima
de 5.500 rpm) y con un consumo no muy alto.
Está a la venta por 21.700 € y trae de serie elementos
como control de estabilidad y faros de xenón. Un Seat
Ibiza 1.8 20VT FR es claramente más barato con el mismo
equipamiento, mientras que un Mini
Cooper S o un Peugeot
206 RC son claramente más caros. El MG
ZR 160 3p es más barato, pero tiene una relación
entre precio y equipamiento mala.
|