Deportivo en esencia

Con relación al motor de 3,6 l que lleva el 911 Carrera (con
325 CV), en el del Carrera S Porsche ha incrementado el diámetro
de los cilindros de 96 a 99 mm, lo que deja la cilindrada en 3.824
cm³; también ha elevado la relación de compresión
de 11,3 a 11,8. Con esto y algunos ajustes en la electrónica,
la potencia se ha situado en 355 CV a 6.600 rpm y el par máximo
alcanza 400 Nm a 4.600 rpm.
Otro aspecto que distingue al Carrera S del Carrera es el escape.
Tiene el bramido típico de los motores bóxer de Porsche,
pero con un tono distinto, más agudo desde unas 5.000 rpm.
Es un sonido que llega al interior a un volumen muy alto en todo
momento; para algunos será música, para otros un ruido
que acaba siendo molesto.
Desde bajas vueltas, el motor estira de forma contundente; cuando
pasa de 5.000 rpm, cambia el sonido y se aprecia cómo se
incrementa el empuje, hasta alcanzar la zona roja del cuentavueltas
a 7.000 rpm y llegar al corte de inyección a 7.400 rpm. Dada
la facilidad con la que podemos llegar al corte si no vamos muy
atentos, sería de agradecer que fuera menos brusco.
Su
capacidad de aceleración y recuperación es extraordinaria.
Hay que hacer verdaderos esfuerzos para mantenernos por debajo de
las limitaciones de velocidad y, en circuito, el velocímetro
supera fácilmente 270 km/h; su velocidad máxima se
acerca a 300 km/h.
El cambio manual de seis marchas contribuye a mantener un ritmo
rápido, si es lo que quiere el conductor. El cambio automático«Tiptronic» de cinco marchas opcional no es tan eficaz, pero no impide
que el Carrera S tenga un gran empuje, aunque no tan contundente
como el manual. La diferencia es más de respuesta que de
aceleración; en la medición de aceleración
de 80 a 120 km/h, que se empieza con el pedal a fondo, los dos hacen
el mismo tiempo.
El consumo puede ser tan elevado como las prestaciones; es posible
alcanzar los 25 l/100 km, o superarlos si nos empeñamos en
sacar el máximo partido al motor. Aún así,
el consumo que hemos medido durante nuestra prueba ha sido inferior
a los que en su día medimos en el anterior 911 Carrera Coupé
(996) y se mantiene dentro de unos valores muy aceptables en una
conducción moderada (tabla comparativa). La versión
con el cambio«Tiptronic» tiene un consumo ligeramente superior a
la versión manual.
El renovado 911 mantiene un depósito de combustible de 64
litros que sigue limitando su autonomía a escasos 400 km
en condiciones de uso habituales y a tan sólo 300 km si exprimimos
su potencial.
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