Excelente factura, con y sin capota
En el recorrido que he realizado con la capota plegada,
la temperatura exterior era de 18 ºC. A mi juicio la característica
más sobresaliente de este coche, sin capota y con el deflector
posterior levantado, es que prácticamente no hay turbulencias
para los pasajeros. La diferencia entre llevar levantado el deflector
y no llevarlo es enorme. Con el deflector puesto se anula totalmente
la posibilidad de ocupar las plazas posteriores, si bien, incluso
sin deflector, salvo para recorridos cortísimos, son prácticamente
inutilizables.
Una importante novedad, con respecto a la versión anterior,
es que las pequeñas ventanillas posteriores también
pueden elevarse cuando la capota está abierta. Las teclas
de los elevalunas son las mismas para los cristales delanteros que
para los posteriores. Un selector permite elegir sobre cuáles
se actúa.
Con las cuatro ventanillas laterales subidas, la capota plegada
y el deflector puesto, he alcanzado una velocidad de 200 km/h. El
aire en el interior del coche no era nada molesto y cómodamente
soportable de forma continuada. Esto es así para un conductor
de 1,73 metros de altura y con el asiento en la posición
más baja posible. He probado también con el asiento
en la posición más elevada posible (la banqueta se
eleva seis centímetros) y también me sorprendió
la escasez de turbulencias, si bien en esta posición no tuve
oportunidad de sobrepasar 150 km/h de velocidad.
El
único impedimento para circular a más de 150 ó
160 km/h con la capota quitada (en lugares donde esté legalmente
permitido) es el incremento de ruido. Hasta 180 km/h me pareció
un ruido soportable si bien muy elevado. Por encima de esa velocidad,
aparte de la sensación de que el deflector iba a desmontarse
o a salir volando en cualquier momento (no ocurrió nada de
eso), el ruido era prácticamente insoportable. A menos de
150 km/h apenas hay ruido aerodinámico. Entre 100 y 150 lo
que predomina es el ruido de rodadura.
A pesar de la ausencia de turbulencias en el interior, con 18 grados
de temperatura exterior se agradece utilizar la calefacción
de los asientos al circular a sobre 120 km/h. A diferencia del Mercedes
SLK, en el 911 Cabriolet no existe la posibilidad de calentar el
aro del volante (no estará de más llevar unos guantes)
y tampoco una salida de aire caliente a la altura de la nuca. A
pesar de la ausencia de turbulencias en el interior, cuando la temperatura
exterior sea menos cálida seguro que se echarán de
menos sistemas complementarios de calefacción. |