Más potencia,
mejores frenos y unas prestaciones superiores
Sigue teniendo el mismo motor bóxer
de seis cilindros
con 3.600 cm³ de cilindrada
(el mismo motor del 911 Turbo pero sin turbocompresor),
aunque la principal diferencia con el del anterior GT3 es que alcanza
un régimen de giro más rápido y mantiene mejor
el par a elevadas vueltas. El régimen de potencia máxima
es ahora 7.400 rpm (antes 7.200 rpm). El corte de inyección
se produce a 8.200 rpm en las cuatro primeras marchas y a 8.000
rpm en 5ª y 6ª (en el anterior GT3 llegaba a 7.800 rpm
en cualquier marcha).
El mayor régimen ha supuesto también
un aumento de potencia:
381 CV a 7.400 rpm (antes 360 CV a 7.200 rpm). El par máximo
es 385 Nm a 5.000 rpm (antes 370 Nm al mismo régimen). En
Porsche aseguran que el 80 por ciento del par (308 Nm) está
disponible en el nuevo GT3 desde 2.000 rpm. La presión
media que alcanza este motor es la más alta que hay en
el mercado para un motor de gasolina atmosférico
(1.343 kPa), a excepción del motor del BMW M3. A régimen
de potencia máxima no hay ningún otro motor atmosférico
(de serie) que alcance una presión media mayor que la del
nuevo GT3 (1.261 kPa). La potencia
específica también es muy elevada: 105,8 CV/litro
(el anterior motor tenía 100 CV/litro).
Para
que el motor pueda girar a más vueltas se han aligerado muchas
de su piezas internas, reducido las fricciones y se han realizado
importantes cambios en la distribución.
Los pistones
forjados y sus correspondientes segmentos
pesan ahora 48 gramos menos cada uno, lo que supone una reducción
de 288 gramos de peso. También se han aligerado las bielas,
que ahora están fabricadas en titanio
y han visto su peso reducido de 420 a 418 gramos, a pesar de ser
más largas: ahora miden 130,0 mm de largo y antes 127,8 mm.
La reducción de peso en el equipo motor ha
permitido hacer contrapesos del cigüeñal
dos kilogramos más ligeros (algo que influye muy directamente
en la facilidad de giro del motor).
Como en el anterior GT3, lleva distribución
variable (denominada VarioCam), pero ahora es de reglaje continuo.
El calado de los árboles
de levas de admisión
puede variar hasta 45° respecto al cigüeñal, cuando
antes sólo podía variar hasta 25° con reglaje
en dos fases.
Las 24 válvulas
pesan ahora 252 gramos menos. Los empujadores de las válvulas
son también más pequeños y ligeros. El diámetro
de dichos empujadores se ha reducido de 33 a 28 mm, y con ello,
su peso en torno a 21 gramos por empujador (0,5 kg en total). Además,
tienen un nuevo diseño (imagen)
que ha reducido las pérdidas por rozamiento al tener una
superficie de contacto más pequeña con las levas del
doble árbol de distribución y han recibido un tratamiento
que necesita menos lubricación. El diseño de las levas
se ha modificado para que el movimiento de apertura de las válvulas
pueda ser más rápido y con mayor alzado.
Las
camisas
tienen un revestimiento de Nikasil, que incrementa su resistencia
al desgaste y reduce las exigencias de lubricación.
Lleva cárter
seco (al igual que el resto de los 911) con cinco bombas de
aceite que permiten una lubricación más eficaz incluso
en situaciones de frenadas y aceleraciones transversales muy fuertes
(en curvas). También comparte con el resto de los 911 Carrera
un acelerador
electrónico y el GT3 lleva una centralita electrónica
de última generación (Bosch Motronic ME 7.8).
El colector
de admisión es de longitud variable: entre 2.500 y 5.500
rpm el aire de admisión recorre un mayor trayecto, a partir
de 5.500 rpm sigue un camino más corto. Con todos estos cambios,
el motor del 911 GT3 cumple la normativa Euro 4 de emisiones y obtiene
un consumo medio similar al anterior modelo (12,9 litros/100 km)
a pesar de tener más potencia y par. Porsche recomienda utilizar
gasolina sin plomo de 98 octano para obtener las máximas
prestaciones, aunque el motor del GT3 está preparado para
gasolina de hasta 92 octano.
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