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Cambios pequeños pero importantes
Porsche ha adaptado el bastidor del 911, dado que
ahora tiene más peso, más capacidad de carga sobre
el eje trasero y unas caracteristicas aerodinámicas diferentes.
Las llantas son mucho más ligeras que antes:
las de 17 bajan un 9,1 por ciento y las de 18 nada menos que un
21,3 por ciento. La medida de neumáticos de serie u opcional
es la misma que antes. De serie 205/50 ZR17 delante y 255/40 ZR17
detrás. Opcionalmente 225/40 ZR18 y 285/30 ZR18.
Para
compensar el aumento de peso, Porsche ha modificado la canalización
de aire que refrigera los frenos delanteros. El color de las pinzas
(monobloque de cuatro pistones) distingue el tipo de tracción:
el trasera las lleva negras y el total de color titanio.
El control
de estabilidad (PSM en el caso de Porsche) se ofrece en opción
en todos los Carrera 2 y es de serie en los Carrera 4.
Porsche ha mejorado la aerodinámica del 911. El abastecimiento
de aire hacia el motor es mayor, dado que el motor tiene más
par en ciertas condiciones y que necesita más aire de refrigeración.
Por los dos radiadores de agua pasan unos cuatro litros de agua
por segundo, y esa agua hay que enfriarla. Porsche ha conseguido
que el aire necesario pase por los radiadores solo con un cambio
en el diseño de la parte frontal, porque la sección
de la entrada de aire no es más grande. La refrigeración
de la caja de cambios, que ahora soporta más par, ha mejorado
un veinte por ciento.
La otra faceta positiva de los cambios aerodinámicos es
que disminuye el coeficiente de elevación en los dos ejes.
El Cz del eje delantero pasa de 0,08 a 0,06 (un 25 por ciento) y
el del eje trasero de 0,05 a 0,03 (un 40 por ciento). Es decir,
disminuye la fuerza que tiende a elevar el coche a velocidad muy
alta y, por tanto, a reducir el agarre de los neumáticos.
Porsche ha conseguido aumentar la refrigeración y disminuir
el coeficiente de elevación sin que ello afecte al coeficiente
de penetración Cx, que sigue siendo 0,30.
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