La electrónica toma los mandos
Muchos de los elementos de seguridad
que lleva no son realmente nuevos, pero es raro que un modelo
tenga tantos de ellos en su equipamiento de serie u opcional.
Incorpora airbag
de conductor y acompañante, dos airbag laterales situados en los
asientos delanteros y un airbag de cortina que protege la cabeza
en caso de colisión. Los cinturones cuentan con pretensores pirotécnicos.
Tiene faros de xenón con un corrector de altura
automático, capaz de adaptarse hasta a la variación causada por
ir vaciando el depósito de combustible. Si el conductor lo desea,
puede programar las luces para que se enciendan automáticamente
al atardecer o entrar en un túnel. Los sensores de luz exterior
también tienen efecto en los limpiaparabrisas automáticos: su
frecuencia varía con la intensidad de la lluvia y la velocidad
del coche, pero también es mayor de noche que de día. El retrovisor
interior se oscurece automáticamente si el coche que circula detrás
deslumbra, y hasta la iluminación de los instrumentos se adapta
a la luz exterior, hasta el punto de que disminuye en los lugares
donde hay alumbrado público.
Entre los mecanismos de seguridad activa están
el antibloqueo de frenos, control de tracción y un control
de estabilidad que Peugeot llama CDS; con la interesante novedad
de que no es desconectable. El servofreno tiene un sistema que
amplifica la frenada si se pisa rápido el pedal, y que conecta
automáticamente los intermitentes de emergencia si la frenada
es muy busca (más de 0,7 g durante más de 0,3 s). La llantas pueden
llevar un dispositivo avisa en caso de pérdida de presión, mediante
un testigo en el salpicadero.
No faltan elementos de confort como una pantalla
del sistema de navegación con conexión de vídeo (para un DVD o
una cámara, por ejemplo); dos mandos a distancia para las cerraduras
que memorizan ajustes particulares de asientos, espejos y reposacabezas;
o una guantera que puede hacer las veces de "fresquera", porque
tiene una entrada de aire acondicionado.
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