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Mucho coche y poco motor
Una de la cosas más agradables que tiene el Peugeot
307 es la gran cantidad de espacio que hay en casi todas direcciones.
La ventaja de que haya mucho espacio, es que da sensación
de comodidad sobre todo a personas altas, que en otros coches tienen
la sensación de ir con la cabeza, hombros y piernas muy cerca de
la carrocería. Esto no ocurre en el Peugeot 307, aunque no es el
único; el Honda Civic (en diciembre de 2001 se vendrá con motor
Diesel de 101 CV) y el Fiat Stilo también son buenas opciones
para quien valore el espacio. Atrás también es espacioso
en anchura y altura, pero no en espacio para las piernas.
El Peugeot 307 que hemos probado tiene detalles de
acabado que han mejorado con relación a las primeras unidades
que probamos. Yo he detectado tres mejoras: la pantalla de la radio
ya no se mueve de su sitio; el recubrimiento interior del maletero
está mejor sujeto y los intermitentes ya retroceden mejor. Un detalle
que me sigue pareciendo mejorable es que el testigo que indica si
el cierre centralizado está accionado no se ve de día.
En
general, el 307 utiliza unos plásticos que parecen buenos a la vista
y al tacto en los lugares en donde se ven. Sin embargo, en sitios
más ocultos se aprecia un acabado menos fino, con cables a la vista,
malas uniones y bordes afilados. Esto no sólo ocurre en el 307,
es extensible a muchos coches de este tipo.
El resto de características de la carrocería coincido
con lo expuesto en la prueba del 307
HDi 3p de 90 CV: «Hay tres factores que contribuyen a
que el 307 dé una gran sensación de espacio en los asientos delanteros:
el ancho interior, la altura interior y lo lejos que está la base
del parabrisas. Las dos primeras cualidades tienen un efecto práctico
valioso: por un lado, hasta las personas más altas pueden encontrar
la posición adecuada. Por otro, el pasajero no molesta al manejar
el cambio, incluso si su asiento está muy adelantado. Que el parabrisas
esté lejos no es realmente bueno o malo, pero algunas personas aprecian
la sensación que da. En las plazas traseras también hay una gran
altura libre, una anchura normal y un espacio para las piernas algo
justo.
El maletero tiene una forma regular y un volumen
normal entre los coches de tres puertas con su tamaño (tabla comparativa)
En esta carrocería, la puerta del 307 pesa mucho y su eje de giro
no es perfectamente perpendicular. Más allá de la primera posición
(34° de apertura), cuesta sujetarla y puede golpear contra lo que
haya al lado, antes de llegar a la segunda posición (58°).
El paso hacia las plazas traseras es bueno. Los asientos
se desplazan hacia delante (banqueta y respaldo) sin tener que hacer
un esfuerzo grande. Es más fácil que en un BMW Compact, pero no
tanto como en un A3 o un Golf. El puesto de conducción es satisfactorio.
El asiento de la versión XN no es blando y recoge bien el
cuerpo, tanto las piernas como la espalda. Las posibilidades de
ajuste permiten dar con la posición más conveniente. El mando para
el ajuste de altura parece bueno, pero el de inclinación del respaldo
es duro y poco accesible. La visibilidad es buena, atendiendo a
la amplitud del campo visible. Los limpiaparabrisas, que barren
en sentido inverso uno de otro, dejan un área amplia cuando llueve.
El principal inconveniente para la visibilidad es que, como en otros
muchos coches que tienen el parabrisas muy inclinado, el montante
es largo y grueso, lo que puede estorbar en curvas cerradas a izquierda»
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