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Aún merece la pena
El aumento de tamaño en los coches de esta clase ha dejado
«pequeño» al 306. La altura libre hasta el techo es
muy justa en las plazas traseras y tres adultos se acomodan más
apretados que en modelos como el Ford Focus o el Renault Mégane.
Es más recomendable para cuatro pasajeros en total, porque con cinco,
los que están situados en los laterales golpean con la cabeza en
el montante superior del techo. Dos viajan bien detrás, con reposacabezas
regulables incluidos en las versiones más equipadas. No hay reposacabezas
central, ni cinturón de seguridad de tres puntos para la plaza del
medio.
Sin embargo, el 306 tiene un espacio para las piernas y un volumen
de maletero similar al de sus rivales, con una carrocería 15 centímetros
más corta, lo que da una idea de su buen aprovechamiento interior.
Tiene asientos traseros abatibles por mitades (60/40) y la rueda
de repuesto es de buen tamaño, aunque está situada en el
exterior.
En
la parte delantera nos encontramos con un salpicadero funcional,
realizado con materiales plásticos de buen aspecto, pero el ajuste
y colocación de algunas piezas es mejorable. Por ejemplo, en la
unidad que probamos (Peugeot 306 5p Boulevard 2.0 HDI), no estaba
correctamente alineada la banda decorativa del salpicadero con su
prolongación en los guarnecidos de las puertas. La guantera es pequeña
y poco práctica, no permite ni siquiera guardar la carpeta con la
documentación.
En los últimos meses de su etapa comercial, Peugeot ha aumentado
el equipamiento de toda la gama 306 2.0 HDI y es más completo que
sus rivales en varios aspectos. Todas las versiones tienen faros
antiniebla, doble airbag frontal, elevalunas eléctricos delanteros,
cierre centralizado con mando a distancia, asiento del conductor
regulable en altura, paragolpes pintados en el color de la carrocería
y radiocasete. El ABS es también de serie en todas las versiones,
excepto en el 306 5p XR HDI. De todos ellos, la versión XS de tres
puertas es la que tiene el equipamiento de serie más completo, sumando
a lo anteriormente dicho el aire acondicionado, airbag
lateral delantero, llantas de aleación, retrovisores eléctricos,
radiocasete con mandos junto al volante y limpiaparabrisas automático
(un elemento que no tienen competidores más modernos).
El
puesto de conducción es cómodo pero mejorable, ya que el volante
se queda un poco lejos del conductor y el mullido de los asientos
es muy blando, tanto los delanteros como los traseros. El volante
y el asiento del conductor se regulan en altura y todos los mandos
se encuentran al alcance de la mano, excepto los mandos de la ventilación,
que están un poco lejos. Los asientos delanteros mejorarían también
con algo más de sujeción lateral.
La visibilidad desde el interior es buena y los faros de doble
parábola (las luces largas no anulan las cortas) proyectan una luz
potente en conducción nocturna. Los faros antiniebla también actúan
como eficaces «cuneteros», aportando un mayor campo
de visión al emitir un haz de luz muy amplio.
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