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Bien en ciudad y carretera
Para dos personas, el 206 es una opción recomendable.
Si van a montar habitualmente cuatro, los hay mejores porque las
plazas traseras están poco aprovechadas y falta anchura.
En este sentido, son preferibles al 206 (de más a menos)
el Toyota Yaris, el Fiat Punto, el Opel Corsa y el Renault Clio.
En las plazas delanteras es muy bueno. Las cotas
que medimos en km77 son amplias y la sensación de espacio
es grande porque el parabrisas, los montantes delanteros y el techo
quedan lejos. Además el conductor (y acompañante) pueden mover las
rodillas sin que sea fácil que dé en la consola central o
en las puertas (algo que ocurre en muchos modelos de este tamaño).
El
aspecto de los plásticos interiores es algo basto, muy distintos
a los de coches como el Punto o el Clio, o a los que tiene un 307
(más moderno).
Los asientos de esta versión son cómodos. Sujetan
el cuerpo convenientemente, salvo en la zona más alta de
la espalda, pero en ningún momento me han resultado incómodos.
Como ocurre en muchos coches pequeños (salvo
excepciones como el Mini),
el volante está muy tendido. Si nos colocamos bien frente
al volante los pedales quedan cerca y si nos colocamos bien frente
a los pedales, el volante queda lejos.
Tiene muchos huecos para dejar objetos de diferente
tamaño. En las puertas tiene dos bolsas independientes para dejar
cosas más bien grandes, pero una de ellas no se puede utilizar con
las puertas cerradas porque la boca queda pegada al lateral del
asiento delantero. La guantera es mucho más grande de lo normal
y, aún metiendo la documentación y el libro de instrucciones del
coche en su correspondiente carpeta, la mayor parte del espacio
queda libre. En su tapa hay dos portavasos que no sujetan bien los
recipientes.
Justo
enfrente del acompañante hay una hendidura de gran tamaño en el
salpicadero que me ha parecido muy útil. Los pasajeros de las plazas
posteriores tienen cuatro huecos en las plazas traseras: uno en
el centro del coche, dos en los laterales a la altura de la banqueta
y unas bolsas en los respaldos de los asientos delanteros.
El acceso a las plazas posteriores es bueno porque
se desplaza todo el asiento hacia delante unos centímetros. Para
hacerlo hay que utilizar una palanca que puede ser algo incómoda
por lo baja que queda. Esta misma palanca sirve para regular la
inclinación del respaldo, mediante un sistema de puntos fijos.
Las luces son un punto desfavorable. El haz en luz
de cruce no es ni intenso, ni largo, ni uniforme. Las luces largas
anulan las de cruce, y tampoco tienen mucha capacidad para iluminar
bien.
La rueda de repuesto está por debajo del piso del
maletero, con lo cual es más sucio y complicado sacarla de ahí en
caso de pinchazo; eso sin contar el deterioro que sufre por las
temperatura, o las condiciones químicas del ambiente (o los ladrones).
Lo bueno que tiene la rueda de respuesto es que es de medidas originales.
Aún con la rueda fuera del habitáculo, el volumen
del maletero no es grande (245 litros). El maletero tiene una correa
para sujetar objetos que no sean demasiado pesados, de serlo, es
fácil levantar la moqueta que recubre el lateral, puesto
que la correa está ahí fijada (y no en la chapa).
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