|
Salvo pequeñas piezas, todo el plástico empleado
en el interior del coche es el mismo: duro pero con un acabado
superficial que le da un buen aspecto. El pomo del cambio
de marchas es de aluminio; también son de este metal
los pedales (tienen tacos de goma para no resbalar). El ajuste
entre piezas es normal.
Todos los mandos son fáciles de encontrar y accionar. El cuadro de instrumentos se lee con claridad; no tiene indicador de temperatura del agua.
La pantalla que muestra la información del navegador (opcional), de la radio y del ordenador está colocada en la parte central superior del salpicadero. De día se lee con claridad independientemente de la posición del sol; de noche, se refleja una pequeña parte de la pantalla en el parabrisas, pero no resulta molesto. En la guantera hay una toma de video para conectar algún dispositivo (como una cámara de fotos digital) y verlo en la pantalla.
Con la opción del navegador se incluye teléfono. Basta con llevar un duplicado de la tarjeta de nuestro móvil en el zócalo que lleva la radio del salpicadero para utilizarlo. Además de reconocer ciertas órdenes vocales puede leer los mensajes que nos lleguen al móvil.
Los mandos que se usan para utilizar la radio son los mismos que los del navegador y del teléfono. En la palanca del limpiaparabrisas hay unos botones que permiten subir y bajar el volumen de la radio, buscar emisoras y usar el ordenador; yo he echado en falta que se pudiese manejar el navegador y el teléfono desde algún mando cercano al volante.
Hay 18 piezas del interior que se pueden intercambiar (relación
de ellos). Peugeot denomina a este sistema «Cameleo».
Hay 12 combinaciones posibles, que el usuario puede comprar
en cualquier momento (cuesta 230 €) y reemplazar él
mismo en unos quince minutos, sin usar herramientas (se fijan
con cremallera, con velcro o a presión).
Hay varios huecos donde dejar objetos (imagen). En la parte delantera hay una cavidad debajo del climatizador y un posavasos junto a ella. En la prolongación de ésta, por delante de la palanca de freno, hay un posavasos (ocupado por un cenicero extraíble) y un lugar para dejar un bolígrafo. También se pueden dejar cosas en las bolsas rígidas de las puertas. He echado en falta algún pequeño compartimento con tapa para dejar oculto las llaves o el mando a distancia del garaje.
En la consola hay un portamonedas y un hueco para guardar una tarjeta. En el lateral de asiento hay otro espacio para dejar las llaves o el móvil. Debajo de los asientos delanteros hay dos cajones; la guantera (refrigerada) es amplia, incluso si está instalado el cargador de discos.
En el suelo de las plazas traseras, donde van los pies de los ocupantes traseros hay dos huecos con tapa. También hay un par de guanteras profundas bajo los apoyabrazos
El respaldo del pasajero delantero se puede abatir hacia delante y usarse como mesa (tiene una superficie dura con dos cintas elásticas para sujetar algo).
La unidad que hemos probado tenía el techo panorámico eléctrico. Consta de dos piezas de cristal que cubren gran parte del techo (imagen). Sólo se desplaza la parte delantera, la otra está fija. Hay dos cortinillas extensibles para proteger del sol el interior del coche y que resultan suficientemente eficaces incluso en horas de mucha intensidad solar.
|