Un biplaza para cien atrevidos
En el chasis del Speedster, a diferencia de otros
coches, es de aluminio
en vez de acero. Los inconvenientes del aluminio son que cuesta más
producirlo y que para repararlo necesita maquinaria específica. Por
esta causa, en España solo habrá, de momento al menos, 11 concesionarios
donde se pueda vender y realizar el mantenimiento de este coche.
La estructura pesa 71 kg y está compuesta por dos
vigas (hechas por extrusión)
que van a lo largo del coche y que se unen por otras transversales;
en lugar de soldadas, están pegadas con un tipo de resina
sintética. Sobre esta base hay dos estructuras de acero: una para
sostener el arco que va por detrás de los ocupantes y que debe resistir
en caso de vuelco y otra entre ésta y el eje trasero
sobre la que se coloca el motor y la caja de cambios. El Speedster
no es tan ligero como el Lotus Elise, que pesa 100 kg menos.
La
carrocería es de fibra de vidrio, tratada para admitir la pintura.
En torno al habitáculo y al motor, donde se deben soportar altas
temperaturas, hay un plástico capaz de soportar hasta 200º C.
Todas las llantas son de 17"; las ruedas traseras
tienen la medida 225/45 con 7,5" de anchura de llanta, delante se
utiliza un neumático mucho más estrecho -175/55 con llanta de 5,5"
de ancho. Esta gran diferencia entre los neumáticos delantero y
trasero (un Lotus Elise tienen 185/55 y 205/50) no se debe sólo
al hecho de que no tiene dirección asistida; de esta manera es más
fácil que el coche sea subvirador.
Los frenos son los mismos que los del Vectra V6 (un
coche que pesa 485 kg más): discos ventilados de 288 mm en las cuatro
ruedas, y tienen antibloqueo de frenos, el único sistema de ayuda
electrónica a la conducción que tiene este Speedster.
|