Cuatro plazas
muy cómodas y un precio alto
En las plazas traseras del Signum dos personas viajan
más cómodas que en un Vectra o en cualquier otra berlina
o familiar de tamaño y precio semejante. Si en las plazas
traseras van a viajar tres personas habitualmente, un Signum no
es una opción recomendable.
En las plazas traseras del Signum, se pueden llevar
las piernas muy estiradas y hay mucha altura libre; da una gran
sensación de espacio. Atrás es tres centímetros
más estrecho que un Vectra de cuatro puertas, pero es una
diferencia casi despreciable para las dos personas que pueden viajar
atrás cómodamente.
Los asientos son individuales, anchos y, como tienen
buena sujeción lateral, el cuerpo no se mueve mucho en las
curvas, lo que incrementa la comodidad respecto a un asiento trasero
convencional (o de banqueta corrida).
Un
elemento opcional, muy recomendable por su utilidad y precio, son
las cortinillas para las ventanillas traseras (120 €). Serían
perfectas si cubrieran completamente los cristales.
El eventual ocupante central tendrá problemas
para viajar con comodidad puesto que su asiento tiene una banqueta
estrecha y poco almohadillada, además de una superficie convexa.
También encontrará problemas para abrocharse
el cinturón de seguridad. Es de tres puntos de anclaje pero
de doble hebilla. Es fácil desarrollar la habilidad necesaria
para hacer esta operación con rapidez si el pasajero central
es el primero que entra al coche y el primero en ponerse en cinturón.
Más problemas tendrá si todas las plazas están
ocupadas porque el cuerpo de los otros dos molesta para enganchar
correctamente el cinturón en sus dos broches.
En la plaza central, hay un trozo de respaldo que
—en nuestra unidad de pruebas y en los coches que conduje
en la presentación internacional— era relativamente
fácil de desencajar y deja a la vista parte de la estructura
metálica del asiento y alguna articulación impregnada
con grasa (imagen).
Además
de las plazas traseras, lo más llamativo del interior del
Signum es la consola que recorre el techo desde las plazas delanteras
hasta las traseras.
Tiene cuatro luces de lectura y de mapas, y cuatro
cajones individuales con tapa que son útiles para dejar cosas
no muy gruesas y que no puedan rodar (para que no se caigan al abrir
la tapa), como un teléfono, una pequeña libreta o
algo parecido. En los plásticos de estos compartimentos es
posible apreciar bordes ásperos, aunque tienen el buen detalle
de estar tapizados por su parte interior con tejido.
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