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Con un nuevo motor Diesel de
BMW
Hay aspectos en los que este motor recuerda mucho
al seis cilindros de BMW del que se deriva, y otros en los que no
tanto. Tiene una gran regularidad de funcionamiento y no vibra mucho,
ni siquiera en parado. Lo encuentro más suave que el V6 de
Audi y Volkswagen, por ejemplo.
Sí tiene un sonido claramente Diesel. El coche
está bien aislado, pero se le nota un inconfundible sonido
Diesel al acelerar; no es un ruido intenso, pero sí muy característico.
No lo he llevado frío, pero el motor de BMW también
suena a Diesel en frío más que otros. A una velocidad
constante o sin grandes acelerones, el motor sigue siendo suave
y ya no suena mucho
En
lo que menos se parece al motor de BMW es en la fuerza que da. Le
falta algo de empuje a régimen bajo (menos de 2.000 rpm);
no es lento ni le cuesta salir desde parado, pero la primera impresión
es que no sale con la fuerza que cabe esperar de un coche de 150
CV
Si se pisa el pedal a fondo, a partír de
ahí da una aceleración fuerte y uniforme, pero no
tan intensa como la que da un 525d. Sí me parece que está
al nivel de otros coches de su potencia, y por encima de modelos
de cuatro cilindros, como el Peugeot 406 ó 607 2.2 HDI, o
bien el Passat TDI 130.
Al Omega se le nota que es antiguo en distintos aspectos;
tiene fallos de equipamiento, como un volante que se ajusta solo
en altura (y poco) o un cuentakilómetros mecánico
(en vez de una pantalla LCD). No es muy ágil y tiene el eventual
inconveniente de ser tracción trasera, solucinado con el
control de estabilidad a partir de febrero, que es cuando será
equipo de serie. Pero sigue siendo un coche cómodo y, con
este motor, puede que a muchos conductores les resulte agradable
de conducir.
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