El mejor monovolumen de su tamaño y precio
La solución que ha dado Opel a los asientos
traseros del Meriva me parece la mejor que hay en el mercado, porque
conviene igualmente a quien usa normalmente cuatro plazas, a quien
ocasionalmente necesita cinco y a quien siempre necesita las cinco.
No hay en el mercado otro coche que cueste lo mismo que el Meriva
y se pueda configurar como un cuatro plazas. Lo más cercano
son los monovolúmenes de asientos desmontables (como el Renault
Scénic), más incómodos de manejar que los del
Meriva.
Hay razones de seguridad y de confort por las que un asiento trasero
de dos plazas es preferible a uno de tres. Cuanto más lejos
viajen los pasajeros de las puertas, tanto menos riesgo corren en
caso de choque lateral. Con el asiento del Meriva en configuración
de dos plazas, los pasajeros van muy lejos de las puertas; más
que en cualquier otro coche que tenga tres plazas traseras, sea
cual sea su tamaño.
La amplitud que hay atrás cuando está configurado
para cuatro plazas también es muy difícil de encontrar
en otros coches, e imposible si miramos en los que tengan un tamaño
y un precio semejante. Si se llevan los asientos hasta atrás
del todo, hay más espacio longitudinal que en cualquier otro
coche de asientos traseros fijos, salvo el Škoda Superb. La
altura no es la mayor del mercado, pero sí suficiente para
personas altas. Una ventaja más es que los respaldos tienen
ajuste de inclinación.
Si
el Meriva se usa normalmente como cuatro plazas y ocasionalmente
como cinco, también es más cómodo que otros
monovolúmenes. La alternativa a la solución del Meriva
son los asientos desmontables, que son incómodos de manejar
y menos funcionales (si se desmonta el asiento central trasero sólo
se puede tener siempre a mano si se transporta en el maletero).
En el Meriva, en cambio, hay un sistema muy cómodo para
pasar de cuatro a cinco plazas, que no requiere desmontar nada.
Sólo hay que llevar el asiento a través de unas guías.
Es fácil mover los asientos con los brazos, pero es más
fácil aún sentarse sobre ellos y ayudarse con el impulso
del cuerpo (archivo
comprimido de 14 mb con una animación formato «mov»
donde se ve muy bien el movimiento y las disposiciones de los asientos).
El Meriva también es un buen cinco plazas, dadas sus dimensiones.
Tiene 137 cm de anchura entre hombros, que es poco para tres personas
en términos absolutos, pero más de lo que se puede
conseguir en cualquier coche de su precio. Por la forma y el relleno
del asiento, la plaza central es menos incómoda que en otros
modelos, sean o no monovolúmenes. Esta plaza central tiene
reposacabezas y un cinturón de tres puntos, de los de doble
hebilla. Si se va a utilizar esa plaza, lo mejor es que su ocupante
se abroche el cinturón antes de que se sienten los otros
dos pasajeros. No es un buen sitio para llevar una silla de niño
porque se desplaza lateralmente y no tiene argollas Isofix; es mejor
ponerla en cualquiera de las dos plazas laterales.
Para
los pasajeros de las plazas traseras hay (opcionalmente) unas mesas
plegables colocadas tras los respaldos delanteros. Estas mesas son
pequeñas y sólo quedan en posición horizontal
si los respaldos delanteros están anormalmente inclinados
hacia atrás.
Hay varios huecos para guardar cosas: una red tras los asientos
delanteros, bolsas rígidas en las puertas y —en las
versiones Enjoy y Cosmo— un cajón central (que Opel
llama «Asistente de viaje»). Este cajón está
colocado en el respaldo de la plaza central trasera, de manera que
aparece cuando ese asiento se abate. Tiene un hueco grande con fondo
de material antideslizante, dos portabotes (que quedan demasiado
inclinados), y un apoyabrazos mullido y con un ajuste longitudinal
de 7 cm. Este cajón se desmonta fácilmente.
De serie en el Enjoy y en el Cosmo hay dos luces independientes
para las plazas traseras, útiles para leer aunque algo escasas
de intensidad. También opcionalmente puede llevar un techo
de cristal en las plazas traseras, que se levanta pero no se desliza.
Dado lo adecuado que es el Meriva para llevar pasajeros atrás,
echo en falta salidas de aire orientables, bien en la consola o
bien en los laterales.
Por 150 €, cualquier versión del Meriva puede tener
el sistema llamado «Twin Audio», que consiste en que
los ocupantes de las plazas traseras tienen la posibilidad de seleccionar
la fuente de sonido que no haya seleccionado el conductor, y escucharla
mediante auriculares. Por ejemplo, escuchar un disco mientras el
conductor escucha la radio, o viceversa.
Por 2.000 €, se puede poner el sistema «DVD Autovision»,
que consta de un monitor en color de 7 pulgadas colocado en el techo,
dos auriculares inalámbricos y toma para dos auriculares
de cable, y una conexión para una consola de juegos. Se puede,
por tanto, ver películas en DVD, escuchar CD’s de música
(independientemente de lo que haga el conductor con el equipo de
sonido delantero) o jugar; no tiene sintonizador de televisión
ni de radio. |