|
Deportivo, pero no tan rápido
como sus rivales
El nuevo Corsa GSi no tiene un buen equilibrio de
suspensiones, de hecho, en Opel no han solucionado un problema que
ya se apreciaba en los anteriores Corsa GSi de 106 CV. La relación
entre el muelle
y el amortiguador
no parece la más adecuada, tanto por estabilidad como por confort.
No llega al nivel de estabilidad de coches como el Peugeot 206 GTi,
Fiat Punto HGT o Citroën Saxo 1.6 16v VTS y, sin embargo, sí es
un poco más incómodo. Tiene unas suspensiones que, aún pareciendo
muy duras, no pueden evitar un balanceo algo acusado para este tipo
de coches. El problema es que el Corsa GSi tiene unos amortiguadores
poco eficaces al comprimirse a alta velocidad (alta velocidad del
amortiguador, no del vehículo) y unos muelles blandos.
El efecto de los amortiguadores provoca que sea muy
seco cada vez que pasamos por un bache, mientras que el muelle blando
no es capaz de impedir el balanceo. Se aprecia un movimiento de
carrocería mayor que en otros "GTi" similares.
Todo
esto no quiere decir que el Corsa GSi no permita rodar rápido o
practicar una conducción de estilo deportivo. Sus reacciones son
progresivas pero no pisa con tanta eficacia ni transmite el mismo
aplomo en curvas como los rivales antes mencionados.
No tiene control
de estabilidad, pero sí lleva un control
de tracción que trabaja con eficacia. En condiciones normales,
la motricidad
del Corsa GSi es buena y el sistema apenas tiene que actuar, pero
cuando entra en acción da sensación de que ayuda a ganar tracción
más que frenarlo. Tampoco su motor pone en demasiados aprietos la
motricidad sobre suelo seco; con agua no he tenido ocasión de probarlo.
Al contrario que en otros "GTi" con control de tracción (Fiat Punto
HGT o VW Polo GTI) en el GSi no es desconectable desde el interior.
Opel recurre en el Corsa GSi a una dirección con
asistencia eléctrica que, respecto a la hidráulica, resta menos
potencia al motor. Es rápida, directa (2,9 vueltas de volante) y
tiene un tacto de asistencia agradable, pero también cierta imprecisión
en el punto inicial de giro, que obliga a hacer pequeñas correcciones
para llevar el coche recto.
A diferencia de los otros Corsa (con frenos de tambor
traseros), el GSi tiene cuatro discos, los delanteros ventilados.
La frenada es correcta aunque no brilla en las distancias de frenada
comparado con otros "GTi". Tiene un tacto bueno, que permite dosificar
fácilmente la frenada y destaca especialmente el funcionamiento
del ABS, que sólo
entra en acción cuando es necesario y resulta muy eficaz incluso
sobre carreteras bacheadas. El equipo de frenos aguanta bien en
conducción deportiva y sólo se llega a apreciar cierta fatiga en
un uso muy exigente.
|