Un cierto matiz deportivo
Un Corsa Sport se distingue por fuera por el
letrero que hay en la aleta delantera, por un pequeño espoiler trasero
y las llantas de tres radios de 5,5 x 14 pulgadas con neumáticos
175/65 T. Tiene los espejos pintados, pero no las manetas de las
puertas, como el GSI. Interiormente la decoración es distinta, hay
un recubrimiento con color aluminio en la consola y otros detalles,
como el volante y el puño del cambio o del freno de mano. El volante,
aunque distinto, sigue siendo grande.
El puesto de conducción del Sport es mucho
mejor que el de los otros Corsa a causa del asiento. Tiene un buen
sistema de ajuste de altura, sujeta mejor el cuerpo y es ligeramente
más duro. Es especialmente apropiado para las personas a quienes
les gusten los asientos con mucho apoyo lumbar. Persisten otros
inconvenientes: el reposacabezas es fijo y puede quedar bajo y el
volante no queda perfectamente paralelo al cuerpo. Los mandos de
ventilación quedan por debajo de los de la radio, con algunos botones
difíciles de reconocer sin mirarlos.
El
aspecto es bueno, pero tampoco es un coche que impresione por su
calidad de acabado. El ajuste también es satisfactorio; todo tiene
un tacto adecuado. A quien se le ocurra tirar un poco hacia fuera
del mando que varía la inclinación del respaldo (hay quien dice
que eso sólo se me ocurre a mí), se quedará con él en la mano; y
es muy difícil volver a colocarlo.
El espacio interior es amplio para este tipo
de coches. Delante hay suficiente altura y más recorrido longitudinal
del asiento del normal, lo que permite que una persona alta entre
bien. Atrás hay más anchura que en otros coches de su tamaño, pero
no mucha en términos absolutos.
El acceso a las plazas traseras no es malo,
porque el mando queda a mano, no está duro y permite abatir mucho
el respaldo, pero es peor que en los coches en los que se mueve
la banqueta además del respaldo.
No es fácil poner una silla de niño atrás,
el cinturón central no sirve para muchas de ellas porque no es de
tres puntos de fijación, en el lateral derecho resulta difícil por
la posición de la hebilla y, en los dos laterales, la cinta del
cinturón se queda algo justa para ciertas sillas (y ciertos niños).
El maletero tiene un volumen superior a la media, y más altura
que fondo.
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