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Al nivel de sus rivales,
salvo por el motor
El motor Diesel de 2,2 litros de cilindrada
es similar al que tiene el Almera, el Tino y el todo terreno X-Trail.
El bloque
es el mismo en los cuatro casos, así como el sistema de distribución
con cuatro válvulas
por cilindro
y dos árboles
de levas. Las diferencias entre estos motores están principalmente
en el sistema de alimentación: el Primera tiene conducto
común, turbocompresor
variable e intercooler.
El Primera 2.2 DiC está mejor insonorizado; desde fuera
suena mucho a Diesel, pero una vez dentro no es un coche ruidoso.
Sólo es molesto cuando se acelera mucho en las cuatro primeras
velocidades; en la quinta y sexta, se aprecia únicamente
el ruido aerodinámico.
Cuando se trata de acelerar lo máximo (apurando las velocidades)
el Primera responde perfectamente y tiene prestaciones adecuadas
a su peso y potencia. Un Mondeo TDCi y un Passat TDI, ambos de 130
CV de potencia son más rápidos en aceleración
máxima. Un C5 2.2 Hdi (136 CV) es prácticamente igual
de rápido y un Vectra 2.2 DTi es más lento; ambos
son más pesados que el Primera. Tabla
comparativa de pesos.
En otras circunstancias, la respuesta del motor es no igual que si
se acelera a fondo. Todas las maniobras que comiencen por debajo
de unas 1.900 rpm son lentas y es necesario pisar mucho el acelerador
para obtener pronto la respuesta necesaria. El tirón fuerte
típico en este tipo de motores se aprecia en el Primera a
unas 2.400 rpm, es decir unas 400 ó 500 vueltas más
tarde de lo normal en la competencia; no tiene un margen de utilización
muy amplio.
En
ciudad y con el aire acondicionado funcionando es necesario hacer
resbalar el embrague un poco más de lo habitual.
En las mediciones de recuperación de km77.com (tiempo mínimo
para pasar de 80 a 120 km/h), el Nissan Primera sale bien parado
cuando si comienza en cuarta velocidad (a unas 2.300 rpm). En quinta
ya es comparativamente más lento, aunque no demasiado (comienza
la maniobra a 1.720 rpm) y en sexta es muy lento (comienza a 1.380
rpm).
Es decir, no es que al motor le falte elasticidad (algo le falta),
sino que los desarrollos son largos. De hecho, si tiene la misma
velocidad punta que el 1.8 de gasolina (que es menos potente), es
porque la quinta velocidad del Diesel se queda un poco corta para
alcanzar una velocidad punta mayor, y la sexta es demasiado larga.
A causa de estos desarrollos, en carreteras de circunvalación,
autovías a ritmos legales o con tráfico denso, siempre
he usado la quinta velocidad; usar la sexta en estos casos limita
mucho la aceleración. La sexta es útil bien a velocidad
alta, donde el coche sí tiene buena capacidad para ganar
velocidad e incluso aguanta en fuertes rampas; o bien llaneando
a velocidad moderada, siempre y cuando el conductor cuente con que
tendrá que reducir una o dos marchas si hay que acelerar
mucho.
El consumo ha sido más elevado de lo esperado, acaso porque
cogimos el coche con poco más de 1.000 km y lo probamos hasta
que tenía 2.300. Quizá baje un poco con más
rodaje, aunque nuestra experiencia con las dos unidades de Nissan
Almera Di que hemos conducido es que no es un motor de bajo consumo.
Por ciudad y carreteras de circunvalación, conduciendo con
agilidad y en ocasiones con todas las plazas ocupadas, ha gastado
9,8 l/100 km. En autovía y carreteras de doble sentido, no
siempre muy rápido, gastó 9,3. Es posible bajar de
8 litros en conducción suave (pero no lenta) por carretera.
Todos los consumos están medidos con el aire acondicionado
conectado.
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