Motor V6 de gasolina y tamaño de un Volkswagen Touareg
El motor de la unidad que he conducido tenía
poco más de 2.000 kilómetros y parecía falto
de fuerza por encima de 4.500 rpm. No da la sensación de
que el motor entregue la potencia anunciada. Con dos pasajeros a
bordo pesa casi dos toneladas. No llega a una relación de
10 kg por caballo, lo que debería dar más sensación
de aceleración.
El sistema de variador continuo funciona bien tanto en modalidad
automática como en manual. En manual los cambios de marchas
se realizan con mucha rapidez (más o menos como con el cambio
multitronic de Audi) y en modalidad automática parece que
suena menos que el de Audi. En versión automática
tendría que probar mejor el sistema para dar una opinión
fiable sobre su funcionamiento. La primera impresión es que
va bien, pero no lo he analizado con el tiempo suficiente para fijarme
bien en todas las particularidades de su funcionamiento.
En
modo automático, la desmultiplicación final, es muy
similar a la que se consigue con la sexta marcha en modalidad manual.
La suspensión tiene una dureza adecuada para circular con
comodidad y seguridad por carretera de curvas. La dirección
resulta un poco lenta (3,3 vueltas de volante de tope a tope, para
un diámetro de giro entre bordillos de 12 metros) y me ha
costado percibir qué sucedía entre las ruedas y el
asfalto. Eso también puede deberse al gran perfil
de neumático que queda entre la llanta y el asfalto (Dunlop
Grand Trek ST 20 en medidas 225/65 x 18). Entre la lentitud de la
dirección y la poca sensación que transmite al conductor,
me costó cogerle el tranquillo y mover adecuadamente el volante.
Los frenos tienen buen aguante. Después de bajadas prolongadas
no acusaban el esfuerzo a ritmo normal.
En campo, para moverse en zonas de fuertes desniveles, le perjudica
la poca altura de la carrocería al suelo y la relativamente
larga distancia entre ejes. Le benefician los voladizos delantero
y posterior, que no son largos.
El sistema de tracción del Murano es idéntico al
que utiliza el Nissan X-Trail (más
información). Apenas he tenido oportunidad de probarlo
fuera del asfalto. Quizá más por el tipo de neumáticos
que por el sistema de diferenciales, el agarre al intentar superar
pendientes resbaladizas ha resultado escaso. En teoría, el
freno debe detener la rueda que patina, para transmitir fuerza a
las otras ruedas que tienen buen agarre. Sin embargo, en la unidad
que he conducido he visto girar una rueda en el aire y no he apreciado
la intervención del freno, quizá porque una rueda
del otre eje también estaba deslizando
excesivamente.
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