Bien en carretera y más costoso que sus rivales
Hay dos versiones del Outlander, una con tracción
delantera (como el Hyundai
Santa Fe 2.4 GLS 4x2) y otra con tracción total permanente
(como el Subaru
Forester, el Hyundai
Santa Fe o el Land
Rover Freelander). No es un tracción delantera que, ocasionalmente
puede conectar las ruedas traseras como un Nissan
X-Trail o un Honda
CR-V.
Tiene un diferencial
central con un acoplamiento viscoso. En condiciones normales, transmite
la mitad de la fuerza en cada eje. Si hay pérdida de agarre
en cualquiera de los dos ejes, el acoplamiento viscoso limita el
efecto diferencial para que el eje con mejor adherencia puedan impulsar
al coche. Al encarar una rampa resbaladiza, por ejemplo, es mejor
que un Honda CR-V.
Los diferenciales, delantero y trasero son libres;
si una rueda delantera y una trasera pierden tracción simultáneamente,
el coche no puede avanzar. En otros coches de este tipo, como el
Nissan X-Trail, el control de tracción electrónico
hace las veces de autoblocante, frenando la rueda de un mismo eje
que patina. El Outlander no puede tener este elemento. Un Hyundai
Santa Fe tiene también un autoblocante en el eje trasero,
así como el Subaru Forester (con acoplamiento viscoso).
En
el Outlander no se puede bloquear completamente el diferencial central
(como en un X-Trail) ni tiene caja reductora de marchas (como el
Forester).
Como otros coches de este tipo, no está preparado
para recorridos donde sea necesario un gran recorrido de suspensiones
o un sistema de tracción tan eficiente como el de un todo
terreno.
El Outlander está disponible un motor de 1.997
cm³ «DOHC ECI-MULTI» de 4 cilindros
y 16 válvulas,
que desarrolla 136 CV (100 kW) a 6.000 rpm y 176 Nm de par
a 4.500 rpm. Las dimensiones del bloque
son iguales que las del motor de dos litros que usan el Galant y
el Space Runner (85,0 x 88,0). También tienen la misma relación
de compresión 10 a 1. Sin embargo, el del Outlander tiene
dos árboles
de levas, en lugar de uno.
La versión de tracción total es 100
kg más pesada que el Outlander de tracción delantera;
su consumo es 0,3 litros mayor (9,1 frente a 9,4 litros cada 100
km), y acelera menos. Tarda 11,4 segundos en alcanzar 100 km/h frente
a 10,7 del modelo más ligero.
Teniendo en cuenta otros modelos de la competencia,
el Outlander 4x4 está en una posición normal en aceleración
y consumo, pero su velocidad máxima es muy alta, como muestra
esta
tabla comparativa.
En
otoño de 2003 habrá disponible un motor de 2,4 litros
y 159 CV. Tiene 214 Nm de par máximo a 4000 rpm, su velocidad
máxima será 203 km/h, acelerará hasta 100 km/h
en 9,9 segundos.
Tiene un sistema de distribución
variable denominado «MIVEC» (son las siglas de «Mitsubishi
Innovative Valve timing and lift electronic Control system»).
Esta versión estará disponible con caja de cambios
manual o automática «INVECS-II» de cuatro velocidades.
En otoño de 2004 habrá una versión
con motor turbo
e intercooler
de más de 200 CV de potencia. Según Mitsubishi es
una versión «más de calle» del motor del
Lancer
Evolution VIII. Tendrá caja de cambios manual.
Estas dos versiones más potentes serán
únicamente de tracción total y alguna podrá
tener elementos como el control
de estabilidad.
Hasta el momento, Mitsubishi todavía no ha decidido si incluye
un motor Diesel en la gama Outlander.
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