Todo es nuevo, casi todo es mejor
Mitsubishi tiene uno de los sistema de transmisión más
sofisticados y eficaces, el llamado Super Select. Se distingue en
que puede funcionar a la vez como tracción
total conectable y permanente. Es decir: puede circular normalmente
en tracción trasera, lo que reduce el consumo y el desgaste
mecánico con relación a la tracción total.
Pero también puede ir por carretera con la tracción
total conectada, porque dispone de un diferencial central. Si no
lo tuviera, la tracción total se debería conectar
sólo en campo, sobre superficie muy deslizante.
El Super Select varía en el Montero actual (ahora se llama
SS4-II): el mando de conexión es eléctrico en lugar
de mecánico. La palanca con la que seleccionar el modo de
transmisión es en realidad un interruptor de cuatro posiciones;
un sistema eléctrico conecta los mecanismos que antes estaban
en manos del conductor. De esta forma se puede conectar la tracción
total en marcha (hasta 100 km/h) y el riesgo de fallar al hacerlo
desaparece. La cuatro posiciones corresponden a cuatro condiciones
de circulación distintas: tracción trasera, para buena
adherencia; tracción total, para carreteras deslizantes o
caminos rápidos; tracción trasera con el diferencial
central bloqueado, para barro, nieve o arena; tracción total
con diferencial central bloqueado y reductora
conectada, para afrontar fuertes rampas o pendientes.
El
diferencial central es mecánico y hace un reparto de par
fijo entre los ejes delantero y trasero, pero tiene un acoplamiento
viscoso para compensar una eventual pérdida de tracción
en uno de los ejes; además, se puede bloquear completamente.
El diferencial trasero también es mixto, mecánico
y viscoso.
Otra importante aportación técnica del nuevo Montero
son las suspensiones, independientes en los dos ejes. Una suspensión
independiente hace al coche más seguro en carretera y más
cómodo en cualquier terreno. En este caso, además,
han ganado recorrido de rueda, lo que también da más
confort y disminuye la posibilidad de que en campo una
rueda pierda contacto con el suelo. En el eje delantero el sistema
es básicamente el mismo paralelogramo
deformable pero con distinto muelle y elementos de unión
entre bastidor y rueda. En lugar de una barra de torsión
(ligera y compacta, tiene un muelle helicoidal, que permite proyectar
una suspensión más confortable, capaz de absorber
vibraciones longitudinales de la rueda. En el eje trasero, Mitsubishi
ha puesto la suspensión del Montero que corre el Paris-Dakar,
entre otras carreras.
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