Práctico y económico
Es un coche adecuado para personas muy altas, por
el recorrido longitudinal del asiento y por la altura. Cuando probamos
la versión 1.3 16v nos pareció que para esas personas
es un inconveniente que el volante no tenga ajuste longitudinal:
queda demasiado cerca de los pedales. En esta ocasión no
he echado de menos ese ajuste.
Para conductores de talla normal o baja no hay ningún problema,
salvo que estén acostumbrados a conducir con el respaldo
casi vertical. En el Colt, la inclinación mínima del
respaldo es mayor de la que querrían algunos.
Hay algunas características que facilitan la visibilidad
y otras que la dificultan. A todos los que lo hemos conducido nos
han sorprendido muy gratamente los grandes que son los retrovisores
exteriores y la buena visibilidad que dan; el izquierdo tiene una
curvatura en su extremo que aumenta el campo de visión.
Como
ocurre en casi todos los monovolúmenes y en algunos turismos,
el montante del parabrisas es grueso y molesta en las curvas cerradas.
Sin embargo, en este caso, el pequeño triángulo de
cristal que hay entre el marco del parabrisas y el de la ventanilla
sí me ha parecido útil (normalmente no me lo parece).
Una peculiaridad de este parabrisas es que tiene una parte superior
teñida de azul para limitar el deslumbramiento que puede
producir el sol. Esa parte azul está a una altura que les
queda a la altura de los ojos a los conductores más altos.
La visibilidad en tres cuartos trasero no es tan buena, por la
altura en la que queda la luneta y por lo que estorban los reposacabezas.
Está muy limitada por el grueso montante trasero y por la
altura del respaldo trasero y los reposacabezas. En este caso, el
pequeño triángulo de cristal que hay entre el montante
y la ventanilla sirve de poco.
El asiento tiene una forma buena, es ancho y con una banqueta suficientemente
larga. Si no es mejor, es a causa de unas partes laterales de la
banqueta y del respaldo que resultan muy blandas; tanto, que si
hay mucha aceleración lateral se puede notar en el cuerpo
la estructura del asiento (aunque no llega a molestar).
Lo que sí puede llegar a molestar en las curvas a izquierda
es la parte inferior de la consola, que tiene una zona sobresaliente
a la altura de la pantorrilla (justo donde está el hueco
para botes izquierdo).
Cerca del conductor hay cuatro huecos útiles para dejar
cosas: dos son los que tienen forma redonda y el tamaño de
una lata de refresco; en uno de ellos se puede colocar el cenicero,
que es móvil (a la derecha en esta
imagen). Otro es el hueco que queda bajo la palanca del freno
de mano (hay que tener la precaución de no dejar nada grande
para no golpearse la mano al bajarla). El cuarto es un pequeño
bolsillo en el lateral interior de los asientos delanteros (imagen),
útil para dejar cosas como la tarjeta del aparcamiento o
del peaje, u otras cosas que no necesitan al conducir (como el teléfono
móvil).
Hay también otros huecos en la consola, junto a la pieza
que sirve de soporte al encendedor. Como la base de estos huecos
no está inclinada ni tapizada, no se pueden dejar objetos
pequeños sin riesgo de que se caigan de ahí. También
hay huecos en la parte lateral de la base del asiento, uno alargado
y otro circular muy pequeño (imagen),
que no sé para qué puede servir. Debajo de la radio
hay una cajón con tapa abatible, útil para dejar pequeños
objetos no a la vista (imagen).
La bolsa de la puerta tiene un tamaño suficiente para alojar
por ejemplo un mapa de carreteras grueso.
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