Un coche funcional y con un buen precio
La estabilidad parece buena y tiene una acertada
combinación entre dureza y contención de movimientos
en curvas o en baches. No parece un coche ágil al estilo
de un Ford Fusion o de un Mercedes Clase A (claramente más
duros de suspensión), pero tampoco me ha parecido torpe.
El Diesel de 95 CV me ha parecido un poco más subvirador
que los de gasolina.
El motor 1.1 litros y 75 CV de potencia es muy bueno
por fuerza a todo régimen y tacto. He apreciado notables
vibraciones en frío, en el volante y en los pedales, que
desaparecieron en caliente. El 1,3 litros es un motor con el que
hay que usar el cambio para notar una aceleración acorde
con sus 95 CV de potencia. Su respuesta es mucho mejor a partir
de 4.000 rpm. En carretera esta diferencia de prestaciones con respecto
al 1,1 litros puede ser definitiva para mantener una velocidad alta
por carreteras rápidas o salvar desniveles. Para quien no
use el coche en estas circunstancias, sino en un uso más
de ciudad, creo que la alternativa más satisfactoria es el
1,1 litros. Estos dos motores me han parecido ruidosos.
El motor Diesel de 95 CV de potencia también
me ha parecido ruidoso al acelerar a fondo a baja velocidad. A velocidad
alta, el sonido aerdonámico «tapa» el del motor.
Creo que actualmente no hay ningún otro Diesel de baja cilindrada
tan tosco. Sin embargo, no me ha parecido que vibre mucho. Desde
el punto de vista de la respuesta a cualquier régimen me
parece un motor excepcional.
|