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El primer «Evo»
del nuevo Lancer
Con el aumento de tamaño y peso, una de las diferencias
más importante entre el nuevo Evo y los anteriores el sistema de transmisión.
Delante tiene un diferencial autoblocante helicoidal
(esencialmente un Torsen). Detrás mantiene el diferencial de bloqueo
variable que Mitsubishi llama «AYC» (Active Yaw Control
o control activo de guiñada).
En el centro ha sustituido el diferencial mecánico con acoplamiento
viscoso por un diferencial semejante al trasero, que tiene un
embrague multidisco
para variar el efecto de bloqueo.
Tanto el embrague del diferencial trasero como el
central se mueven mediante un sistema hidráulico controlado electrónicamente.
Mitsubishi
ya usó este tipo de diferencial central en el Galant VR-4 de 1992
y lo abandonó por un sistema mecánico y viscoso en las sucesivas
generaciones del Evo. Parece ser que estos diferenciales por
fallos o problemas de puesta a punto es lo que ha hecho que
el Lancer de Makinen fuera en 2000 mucho menos competitivo que en
temporadas anteriores. Se ve que ya lo han arreglado.
Lo que realmente hace el control electrónico es variar
el efecto diferencial en el central y el trasero: alto cuando es
posible y bajo cuando es necesario. Es decir, alto cuando es precisa
una gran motricidad, bajo cuando un una relación de bloqueo alta
perjudicaría la estabilidad. En retención, el diferencial central
queda sin bloqueo ninguno (diferencial libre). A la entrada de la
curva adecua el efecto de bloqueo del diferencial central al giro
del coche (más bloqueo central, más subviraje).
Cuando el conductor deshace el giro y acelera, el bloqueo de los
dos diferenciales aumenta para que la motricidad sea mayor.
Para
determinar el grado de bloqueo la centralita recibe la misma información
que el ABS (aceleración longitudinal y transversal, giro de las
ruedas y ángulo de volante), más la posición del acelerador. El
control electrónico de este sistema permite que haya distintos programas
(en realidad son diferentes grados de bloqueo para unas mismas señales).
El diferencial tiene una función curiosa: al tirar del freno de
mano, anula el bloqueo. De esta manera, tirar del freno de mano
produce el sobreviraje que hace falta en las curvas lentas de un
rally. La caja de cambios sigue con cinco marchas.
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